Al inicio de esta semana, el presidente Petro sorprendió a los colombianos con que la subida del precio de la gasolina sería inminente, pero con esto, no solo quienes tienen algún vehículo se verían afectados, sino que toda la población.

El alza al precio de la gasolina, según lo explicó el mandatario se hace como respuesta a un déficit en el presupuesto nacional que se habría originado por “un subsidio creciente a los consumidores de gasolina”.

La decisión no es fácil, pues la idea de incrementar los precios de la gasolina pone de manifiesto una nueva presión para la inflación en Colombia que va, en la variación anual, en 10,84 %, la cifra más alta desde 1999.

Como solución, el presidente dijo que le proponía al Congreso desligar el cobro de impuestos a la gasolina de la indexación del precio de la gasolina para mitigar el impacto sobre el consumidor final.

En Colombia, en promedio, sobre todo en las grandes ciudades, se consigue el galón de corriente a alrededor de los $9.500, según la estación de servicio de la que se surta, pero de quitar el subsidio a la gasolina, el galón podría llegar a subir a los $16.000.

Cifras del Fondo Soldicom-Fendipetróleo en su último reporte muestran que Vaupés y Guainía son los departamentos con el precio más alto de la gasolina $17.403 y $12.051. Mientras que, las regiones con el galón más barato son Cesar y La Guajira con $7.778 y $8.212

¿Cómo afectaría a los colombianos de a pie la subida de la gasolina?

Según las cifras del Dane, los combustibles representan el 2,9 por ciento de los gastos en la canasta familiar de los colombianos, por lo que el alza que se prevé que tenga la gasolina significará un aumento de los presupuestos mensuales del hogar.

Entonces, un aumento del precio de la gasolina no tiene solamente efectos sobre el usuario que es dueño de un carro y tanquea su vehículo en cualquier estación de servicio.

Los incrementos también los asumen los transportadores de carga en el país como camiones, barcos y aviones, los cuales usan ACPM, especialmente, precio del cual no se ha hablado, pero se cree subiría también.

De acuerdo con un informe publicado por Portafolio, La firma Raddar calcula que por cada 10 por ciento que suba a gasolina, la inflación en el país subiría 0,5 puntos adicionales. Así que con un incremento de 60 por ciento de la gasolina, como el que se espera, la inflación total podría llegar a 14 por ciento anual.

Es decir que, suponiendo que la gasolina aumente su precio en un 60%, y los otros valores no variaran, se estima que el costo del transporte intermunicipal de pasajeros aumentaría un 19 %.

Así mismo, los costos totales de llevar carga aumentarían 24 por ciento. Justamente la carga es la que puede tener el efecto en los demás productos de la canasta familiar por el traslado de los alimentos o demás productos.

¿Qué se podría hacer?

Valora Analitk entrevistó Camilo Prieto, profesor de la Maestría de Energía y Sostenibilidad de la Universidad Javeriana, propone que se revisen alternativas como la que genera el biodiésel.

El experto argumenta que cada galón de diésel, que se consume en el país, tiene un 10 % de biodiésel, que además es un energético de transición con menores emisiones contaminantes que el diésel.