Un tribunal de Estados Unidos acusó el lunes al exmarido de Britney Spears de un delito de acoso después de que intentara colarse en la boda de la princesa del pop en el sur de California.

Spears y su pareja Sam Asghari se preparaban para casarse el jueves en su casa de Thousand Oaks, en California, cuando Jason Alexander, un amigo de la infancia con quien la cantante de 40 años estuvo casada en 2004, se coló en la ceremonia.

Según documentos del tribunal del condado de Ventura, Alexander fue acusado de un delito grave de acoso, así como de delitos menores de allanamiento, vandalismo y agresión.

El hombre, de 40 años y natural de Luisiana, compareció en el juzgado a través de Zoom desde la cárcel y se declaró no culpable de los cargos.

El juez dictó una orden de alejamiento por la que Alexander debe permanecer a más de 100 metros de Spears. El magistrado le impuso también una fianza de 100.000 dólares. La próxima audiencia está prevista para el miércoles.

El abogado de Spears, Mathew Rosengart, dijo a los periodistas que estaba “satisfecho” por cómo habían respondido las autoridades a la intrusión de Alexander.

Este es un asunto serio, no se trata de un ‘accidente de boda’, fue una infiltración, como todos vimos“, dijo Rosengart a la salida del juzgado.

Según la Oficina del Sheriff del Condado de Ventura, Alexander también tiene una orden de detención abierta por malversación de fondos y posesión de bienes robados.

A la boda asistieron celebridades como Madonna, Selena Gómez, Drew Barrymore, Paris Hilton y Donatella Versace, quien diseñó el vestido de Spears.

Los cuentos de hadas son reales“, había publicado la princesa del pop en Instagram, junto a un vídeo de los preparativos en el que se veía a la cantante posando en un coche de caballos decorado con rosas.