Dos jóvenes ‘influencers’ y quienes orgullosamente dicen ser del “sur” de Bogotá grabaron cómo fue su experiencia en el restaurante más caro del famoso chef Jorge Rausch y, de la cual, aseguraron salir decepcionados.

Cristián González fue uno de los jóvenes que tuvo la idea de ir a Criterión, el lujoso restaurante de la capital colombiana y que por años ha gozado de prestigio por críticos y porque uno de sus dueños es Jorge Rausch, quien también es famoso por ser jurado de un reality de cocina.

Estos jóvenes aseguraron al inicio de su vida que, aunque ya habían grabado reseñas de otros lugares elegantes, nunca habían ido a algo tan “fino” como a este restaurante ubicado en la zona G de Bogotá.

Antes de llegar al lugar, los jóvenes temían que les negaran la entrada por sus pintas. “Vamos a ir a un lugar costoso, un lugar que no es para nosotros”, dice Cristian, por lo que hasta muestran que mejoran sus atuendos colocándose un blazer.

Al ser un día de poca afluencia, según ellos, no hubo problemas para entrar, ni para grabar con celular de una experiencia degustación de cinco pasos, en los que iban trayendo diferentes tipos de platos para dos personas.

Una de las cosas que sorprenden a los jóvenes es que los atendieron muy bien, pues es la primera vez en la vida que un mesero les corría las sillas para que se sentaran.

“Yo creo que me voy a sorprender bastante ¡Si me sorprendí no más con el pan! Lo que es ser humilde, del sur, de Bosa”, dijo uno de los jóvenes.

Cristian y Johan no solo relataban su experiencia con la comida, sino de la decoración, pues les parecía curioso como las paredes en ladrillos con estilo rustico ahí se veía bien, pero en el sur no tanto.

La vajilla en la que les sirvieron también les llamó la atención pues para ellos, eran como platos rotos, piedras de afilar cuchillos y piedras de cortar panela que se pueden encontrar en muchas casas.

A los ‘influencers’ del sur les fue mal con la comida del restaurante de Rausch

Luego de que les llevaran el pan de masa de madre que dan de cortesía fueron llegando los pequeños platos del primer paso, algunos de los alimentos que describieron fueron un buñuelo relleno de chicharrones y tal vez uno muy curioso, la crema de morcilla.

A pesar de que en los primeros platos hicieron buenos comentarios, conforme iban llegando más y el tiempo corría los creadores de contenido para redes fueron manifestando su descontento con los sabores y sensaciones.

“La primera impresión es decepción. Esperaba mucho. Quería que me atacara la lengua. Y menos frente a lo que pagamos. De 20 platos, por ahí cinco pasaron la prueba“, dijo Johan.

El precio que pagaron, según dijeron, fue 460.000 pesos por el menú degustación, una carne y dos gaseosas.

“De verdad, esperaba muchísimo más. Estoy decepcionado feo, de eso que da tristeza. Hemos grabado en varios restaurantes que no son de nuestra cotidianidad y este tenía que ser el top, pero está abajo“, dijo el joven.