El consumo de azúcar puede tener un efecto negativo en la salud en general, y el cerebro no es la excepción. Los edulcorantes artificiales también pueden tener consecuencias negativas en la memoria y concentración teniendo un impacto directo en las habilidades cognitivas y de autocontrol.

El exceso de azúcar se ven representados en la sangre y con el tiempo, van alterando los vasos sanguíneos del cerebro que llevan sangre rica en oxígeno. Cuando el cerebro recibe escases de sangre, las células del cerebro pueden morir.

En los últimos años, los endulzantes artificiales se han convertido en la solución para muchos que evitan el azúcar en búsqueda de proteger su salud.

Sin embargo, la Dra. Dalia Lorenzo, neuróloga en Miami Neuroscience Institute, parte de Baptist Health South Florida, destaca que entre los peligros ocultos de los edulcorantes artificiales están los problemas en la función cerebral, que a largo plazo pueden incrementar el riesgo de trastornos y enfermedades neurodegenerativas.

La Doctora Lorenzo ha respondido el siguiente cuestionario para responder algunas preguntas que clarifican la relación entre el azúcar, los endulzantes y el cerebro.

¿Cuál es el principal riesgo por niveles altos de azúcar en el cerebro?

 En primer lugar, sabemos que el exceso de azúcar puede provocar diabetes y sobrepeso. Sin embargo, muy pocas veces pensamos en el impacto que tienen en el cerebro.

En primer lugar, cuando los niveles de glucosa suben excesivamente, se pueden evidenciar cambios de humor e irritación. A muchos se les dificulta concentrarse y pierden la capacidad para recordar y pensar ágilmente.

En cuanto a los edulcorantes artificiales, ¿Qué efecto tienen en el cerebro? 

Los edulcorantes artificiales se han convertido en alternativas para reemplazar el azúcar. De acuerdo con reportes, que estudian el vínculo entre edulcorantes artificiales y trastornos neurológicos, aquellas personas que consumieron al menos una bebida endulzada artificialmente al día tendrían un riesgo tres veces mayor de desarrollar demencia o accidentes cerebrovasculares, en comparación con quienes no lo hacían.

Definitivamente, tenemos evidencia de que pueden generar efectos negativos en el cerebro y la salud cognitiva.

Como menciona, los endulzantes artificiales se han convertido en una alternativa para quienes buscan evitar el azúcar, sin embargo, al tener en cuenta el impacto que pueden tener en el cerebro, ¿los considera una mejor alternativa?

Con los endulzantes artificiales se evita el exceso de calorías, sin embargo, son sustancias que pueden generar otros efectos a largo plazo.

Pueden impactar el cerebro y el desarrollo cognitivo. Existen muchos tipos de endulzantes artificiales, y cada uno tiene consecuencias diferentes. Si bien son una alternativa para reducir el consumo de azúcar, recomiendo no abusar de ellos, porque, aunque están disminuyendo la ingesta calórica, el cerebro queda expuesto a otros efectos secundarios.

¿Cuáles son los endulzantes artificiales más conocidos y que consecuencias tienen en el cerebro? 

Existen varios, pero entre ellos el más común es el aspartamo. Este se metaboliza a un aminoácido, que es el aspartato y que en realidad es un neurotransmisor que probablemente va a sobre estimular las células nerviosas. Si se consume en exceso, puede sobre estimular las neuronas hasta el punto de dañarlas.

Otro, es la Taurina, que vemos en muchas bebidas energéticas y que actúa como estimulante del neurotransmisor, al igual que el aspartamo, su consumo frecuente puede desgastar las neuronas. Si bien son una alternativa para reducir el consumo de azúcar y la ingesta calórica, recomiendo no abusar de ellos, porque el cerebro queda expuesto a otros efectos secundarios.

En general, ¿Cuáles son los 5 peligros ocultos que pueden ocasionar los edulcorantes artificiales?

  • Adicción ya que estimulan la dopamina
  • Desencadenan cambios de humor y afectan niveles de concentración
  • Sobre estimulan las células nerviosas
  • Pueden generar “intolerancia a la glucosa”
  • Pueden inducir trastornos neurológicos como demencia y accidentes cerebrovasculares.

    ¿Qué alternativas sugiere en lugar de edulcorantes artificiales (ej., Estevia)? ¿Qué pasa con los pacientes diabéticos? 

Si bien existen los peligros por consumir edulcorantes, también son útiles y sobre todo son aliados clave para los pacientes con diabetes que buscan controlar sus niveles de glucosa.

Existen versiones más naturales de los edulcorantes artificiales como la Estevia. Pero en realidad, lo mejor, es limitar su consumo, porque pueden ser adictivos.

En cuanto a alternativas, el jarabe de arce o la miel también funcionan, pero ambos tienen cierto índice glucémico. El cerebro es un instrumento muy finamente afinado, por lo que se debe abusar de él, ni con azúcar ni con edulcorantes artificiales.  

En conclusión, se debe tener precaución a la hora de consumir azúcar y edulcorantes artificiales, no solo porque tienen un efecto adictivo sino porque afectan los procesos cognitivos si se abusa en su consumo.