El VIH es una epidemia que sigue abriéndose paso en el mundo. El COVID-19 retrasó miles de diagnósticos y eclipsó el foco de todos los profesionales de la salud, generando un problema sin dimensiones.

Según ONUSIDA, aproximadamente 1.5 millones de personas en el mundo contrajeron la infección por VIH en el 2020 y 79.3 millones desde el comienzo de la pandemia, información que demuestra que este virus no se detiene y que sigue multiplicándose silenciosamente ante nuestros ojos.

En Colombia, para el 2021 se identificaron 134.636 personas viviendo con VIH en el país, de los cuales 9.210 fueron casos nuevos concentrados principalmente en Bogotá, Antioquia y Valle del Cauca. Aunque hubo una disminución del 26.48% en los casos detectados, la realidad es que su disminución se debe a la ausencia de diagnósticos oportunos, sensibilización y educación frente a esta enfermedad.

La Mesa Conjunta del VIH, una iniciativa que busca mejorar la situación de las personas viviendo con VIH en Colombia, consolidada en el año 2021, presentando inicialmente un diagnóstico sobre las problemáticas de esta enfermedad en el país.

La Mesa Conjunta es conformada por 12 médicos especialistas y 4 organizaciones de la sociedad civil que integran el grupo de trabajo.

En la actualidad, busca plantear soluciones que mejoren las condiciones de diagnóstico, tratamiento, educación, estigmatización y acompañamiento del VIH. Es por esto por lo que la Mesa Conjunta pretende reunir a todos los tomadores de decisiones en un solo lugar.

El evento “VIH, la epidemia olvidada” es una propuesta ambiciosa que busca generar acuerdos con los actores más importantes del ecosistema del VIH: gobierno, prestadores, aseguradores, organizaciones de la sociedad civil, gremios, pacientes, sociedades científicas, academia y medios.

Es así como a partir de una conversación cercana y directa por parte de la Mesa Conjunta, esperan encontrar respuestas y soluciones para todas las personas que viven con VIH en Colombia.

“En Colombia tenemos un problema en vista de la normalización de esta enfermedad. El personal médico, los profesores, las escuelas y la sociedad han dejado a un lado la importancia y la facilidad con la que este virus puede propagarse. El VIH es una epidemia olvidada y en Colombia debemos seguir enfocando nuestros esfuerzos en trabajar mancomunadamente por brindar una atención integral que permita un manejo de esta enfermedad de manera interdisciplinaria”, afirma el Dr. Otto Sussmann, especialista en el manejo del VIH/SIDA.

Desde la Mesa Conjunta hacen un llamado a los médicos generales, familiares, especialistas, enfermeras, psicólogos, psiquiatras, dermatólogos, ginecólogos, pediatras, odontólogos, nutricionistas, bacteriólogos y químicos farmacéuticos a levantar la mirada ante este asunto que pide a gritos atención.

El VIH no puede seguir escondiéndose tras los consultorios de los médicos especialistas, necesitamos la unión de diferentes sectores para lograr de esta manera acuerdos y soluciones que realmente mejoren la situación y nos permita llegar a todas esas personas que todavía no están diagnosticadas, y que por tanto pueden seguir el ciclo de contagio.

Aunque Colombia cuenta con avances significativos en prevención, diagnóstico, tratamiento y retención, el país se encuentra distante de lograr los objetivos establecidos en la estrategia 95-95-95 por el Programa Conjunto de las Naciones Unidas, las cuales buscan que para 2030, el 95% de las personas que viven con VIH sean diagnosticadas; el 95% reciban tratamiento y el 95% cuenten con niveles adecuados de control viral.

A esto se le suma que, a pesar de existir unas Guías de Práctica Clínica nacionales gestionadas desde el Ministerio de Salud y actualizadas en 2021, estas cuentan con retos en su implementación, lo cual puede derivar en desigualdad de atención y calidad de acciones para prevenir y diagnosticar, tratar y acompañar a las personas que viven con VIH.

La Dra. Monica Mantilla señala: “La Mesa Conjunta del VIH Hace un llamado a trabajar articuladamente. Desde la integración de nuestro grupo, hemos evidenciado que cuando todos trabajamos por la misma causa, el impacto en los pacientes es mucho más significativo. Como actores involucrados en el ecosistema de VIH es nuestro deber visibilizar y actuar sobre una epidemia olvidada y cambiar el rumbo de la enfermedad en el país”.