La lechuga es un vegetal que  está repleto de vitaminas A, E, C, B1, B2 y B3, calcio, magnesio, potasio, sodio, minerales, ácido fólico y mucha fibra entre otros aportes nutricionales que benefician el cuerpo.

Además de ser uno de los alimentos más saludables que existen y al consumirse sin cocción no se altera su aporte nutricional.   

Sin embargo, a pesar de sus múltiples beneficios, si la lechuga no se trata y desinfecta correctamente antes de su consumo, puede provocar graves afecciones en la salud.

¿Cómo lavar correctamente la lechuga?

Lo más recomendable para desinfectar las hojas de lechuga es realizar un triple lavado, es decir, aclarar 3 veces cada hoja con abundante agua.

Una excelente manera de descartar cualquier bacteria o parásito restante, es poner la lechuga previamente lavadas con agua en un recipiente con 1 litro de agua y 3 gotas de cloro por unos minutos.

Luego debes enjuagar de nuevo con abundante agua para eliminar cualquier reciduo de cloro.

Otra opción es lavar la lechuga con agua y vinagre, para esto se sumergen las hojas en agua con vinagre por partes iguales, es decir, si se agrega 1 vaso de agua también se debe agregar 1 vaso de vinagre.  

El vinagre cuenta con agentes antimicrobianos naturales que ayudarán a eliminar las bacterias que se alojan en la lechuga.