El primer día de Gobierno de Gustavo Petro inició con la radicación de la reforma tributaria ante la Cámara de Representantes con la que esperan recaudar 25,9 billones de pesos en el 2023 y desde ya se habla de las cuentas de ahorro que tendrían un cambio.

El ministro de Hacienda, José Antonio Ocampo presentó una reforma que contempla cobrar más impuestos para las personas que ganen más de 10 millones de pesos y proponen un impuesto al patrimonio permanente, siempre y cundo este supere los 3.000 millones de pesos.

Además, se estudia una modificación para las exenciones que hoy en día existen, en particular reducir el monto del beneficio existente en las cuentas de ahorro AFC.

¿Qué son las cuentas de ahorro AFC?

Las cuentas de ahorro para el fomento de la construcción (AFC)es una alternativa de ahorro programado, a largo plazo, exclusivo para la compra o edificación de vivienda que, hasta el momento, te daba beneficios tributarios.

Los beneficios, hasta ahora, sobre el impuesto de renta

El dinero depositado en la cuenta AFC tiene el carácter de renta exenta para efectos del impuesto a la renta y complementarios, puntualmente hasta los topes señalados en el artículo 126-4 del Estatuto Tributario Nacional, siempre y cuando no excedan el 30% del ingreso laboral o del ingreso tributario del año, y hasta un máximo de 3.800 UVT ($ 137.970.400, para 2021) por año.

En teoría, no podrías usar tu cuenta AFC para comprar un carro o financiar un viaje. Si quieres hacerlo, necesitas cumplir con el período mínimo de permanencia en la cuenta, que es de cinco a 10 años, de lo contrario perderías el beneficio tributario.

El cambio con la nueva reforma tributaria para estas cuentas de ahorro

En esta reforma tributaria se propone reducir el monto del beneficio existente en las cuentas de ahorro (AFC) a unas 700 UVT como máximo, (Está en 3800 UVT). Es decir, que no quedarían exentas de Renta aquellas que tengan más de 26,6 millones de pesos.

De esta forma, se busca regular a las personas que usaban ese tipo de cuenta, pero que no la destinaban a la compra de vivienda, sino que luego de un tiempo sacaban ese dinero para otra cosa.

Por “impuestos saludables” algunos alimentos subirían de precio

También la reforma tendrá lo llamado “Impuestos saludables” especialmente para los sectores de bebidas azucaradas y alimentos ultra procesados.

El Ministerio señala que las bebidas que tendrán un impuesto adicional son las gaseosas y los refrescos: (bebidas energizantes, bebidas deportivas, aguas endulzadas o saborizadas, aguas carbonatadas, bebidas a base de malta y néctares). Los valores del tributo dependerán del “contenido de azúcar en gramos por cada 100 miligramos de bebida”.

La cartera especifica que una clasificación de alimentos que se gravarán con la tasa adicional serán los embutidos (cómo lo son el salchichón, chorizo, longaniza, morcilla, salami y fiambres, etc.).

“Hay que hacer una reforma tributaria grande; es la única forma de manejar esto, el doble reto de terminar el ajuste fiscal y por otra parte responder a las demandas sociales”, manifestó el Minhacienda Ocampo