Así como en el reino animal con especies invasoras que afectan el ecosistema, pasa también en el reino vegetal y es que un hermoso árbol chino estaría generando estragos en Colombia, por lo que se tomó la decisión de prohibir su siembra y comercialización. 

Según lo publicó el Espectador, el Consejo de Estado anunció que hasta nueva orden queda prohibida la siembra y comercialización del árbol de ‘Paulownia tomentosa’, el cual, por la belleza de sus flores es escogido para embellecer paisajes.

De acuerdo con el portal especializado, Naturalista.Co, son árboles que alcanzan 20 metros de altura con copa amplia y umbeliforme es originario de China y también se le conoce como “árbol de la Emperatriz”.

Este medio también explica que estos árboles toleran la polución y no exigen suelos fértiles y la paulonia sobrevive al fuego debido a la capacidad de regenerar raíces, y vasos de crecimiento muy rápido.

Foto: istockEn Colombia, desde el 2018, se había hablado sobre los posibles riesgos en ecosistemas colombianos por lo que se había declarado en una especie invasora de árbol.

El Espectador citó el testimonio del profesor de la Universidad Nacional Édgar Linares, quien dijo que “muchos investigadores han encontrado que, es tan agresiva, que se calcula que un árbol puede llegar a producir en un año 20 millones de semillas, que vuelan si se las lleva el viento”.

El debate entre especialistas en el tema sigue presenten, pues si bien muchos aseguran que este árbol podría afectar el desarrollo normal de otras especies de plantas, también hay otros que defienden el árbol chino. 

En el 2018, el municipio de Nobsa quiso reforestar grandes terrenos con estos árboles y frente a la polémica que se armó, presentó como testigo al profesor e ingeniero agrónomo Juan Carlos Osorio.

La hoja es rica en proteína, más o menos entre el 25 % y el 30 % de proteína, o sea es un alimento para el ganado, para los ovejos o las cabras. La madera es bien resistente, tiene una baja combustión en pruebas y mediciones que hemos hecho. Y se asocia bien con las abejas, para mí es un buen indicador ambiental“, explicó el testigo Osorio.

Como, por ahora siguen las dudas sobre si hace estragos o no, el fallo  del Consejo de Estado es que frena su plantación hasta que exista certeza sobre su sostenibilidad.

La sentencia ordena, entre otras cosas, que el Ministerio de Ambiente deberá controlar la comercialización de la planta hasta que se determinen científicamente los impactos a la biodiversidad.