La joven costeña Aida Victoria Merlano les reveló a sus seguidores cómo fue su vida antes de ser ‘influencer’, una época en la que se fue de su casa.

 

La hija de la excongresista que está prófuga de la justicia colombiana ahora tiene más de dos millones de seguidores en Instagram, una comunidad que ha construido para generar grandes ganancias con marcas.

 

Sin embargo, ella les aseguró a sus seguidores que su capacidad para los negocios no es nueva, pues antes ella se las ingenió para salir adelante y lo hacía comprando joyas baratas y vendiéndolas muy caras a mujeres en peluquerías.

“Salir adelante no tiene nada que ver ni con la suerte ni con el dinero sino más bien con la inteligencia” inició en un video Aída Victoria Merlano, para explicarle a sus seguidores su habilidad para los negocios.

 

En su video Aida aseguró que todo empezó al preguntarse: “en qué soy buena, cuál es mi talento y cómo hago que eso me de plata”, dijo.

 

“Me fui pa’l centro a conseguir mercancía barata para luego venderla cara. Pero entonces me di cuenta de que allá habían unos accesorios que en el Buena Vista me habían costado 80 mil, pero que ahí costaban 18 mil al por mayor y dije: ‘aquí fue’”, aseveró la joven.

Aida confesó que aprovechó que había un auge grados por lo que “Mientras esas mujeres se estaban arreglando yo les estaba vendiendo aretes”. Después creó una página de Instagram para ofrecer su mercancía e implementó el ‘catálogo a tu casa’.

 

“Siempre iba a venderles accesorios para una pinta y terminaban comprándome para cinco. En seis días me hice 4 millones de pesos. Tenía 500.000 pesos, el resto fue reinvertir y reinvertir”, aseguró Aída.