Usuarios en redes sociales mostraron su indignación, luego de que se viralizara un video en el que una madre era esposada por dos policías, debido a que la tienda donde ella trabajaba ordenaran que la sacaran porque estaba reclamando el pago de sus prestaciones que le debían de hace dos años.

El hecho ocurrió en la ciudad de Cartagena en la tienda de ropa Jon Sonen cuando una mujer llegó a exigir que le pagarán dos millones de pesos que le debían de hace dos años.

De acuerdo con El Universal, la exempleada es Wendy Norelis Álvarez, quien decidió ir personalmente hasta su antiguo lugar de trabajo con sus dos hijos para exigir que le pagaran.

Los encargados de esta tienda, ubicada en uno de los sectores más exclusivos de Cartagena, al ver que Álvarez llegó con sus exigencias, pidieron la intervención de dos uniformados, una mujer y un hombre; la mujer intenta quitarle a la niña para que su compañero pueda esposarla con las manos en la espalda.

“No me quites a mi niña, yo me dejo esposar (…) grábame hijo, graba cómo me están sacando de la tienda que me debe $2 millones de pesos hace dos años y no me quieren cancelar”, afirma la mujer.

El Gobierno tomó medidas sobre el asunto

El video fue viral y llegó a los ojos del presidente Petro, el cual rechazó rotundamente el trato que recibió la mujer por exigir el pago de sus prestaciones.

“El respeto a las reglas laborales debería ser pan de todos los días. Deplorable este tratamiento a una mujer trabajadora que es portadora de derechos“, tuiteo el Jefe de Estado.

Pero no solo fue el mandatario, sino que la ministra de Trabajo, Gloria Ramírez ordenó el sellamiento preventivo de la tienda de Jon Sonen.

La orden de sellamiento se debería, no solo al caso de la empleada Wendy que se volvió viral, sino porque también encontraron otras irregularidades.

El viceministro de Relaciones Laborales Edwin Palma aseguró en su cuenta de Twitter que también encontraron que un trabajador actual de la tienda no tiene seguridad social.

Los policías tampoco se escaparon de asumir las consecuencias del trato que le dieron a la mujer que estaba en compañía de sus dos hijos, la que llevaba en brazos y el niño que grababa.

Por aparente extralimitación, al momento de retirar a la mujer de un establecimiento, la Procuraduría abrirá investigación a los uniformados en Cartagena.