Los secretos corporales de Michael Jackson, incluidos los tatuajes en el cuero cabelludo para mezclarlos con pelucas, fueron descubiertos durante su autopsia.

El diario The Mirror publicó impactantes revelaciones sobre el rey del pop, quien falleció en el año 2009 a los 50 años después de una sobredosis de anestésico quirúrgico Propofol en su mansión, en Los Ángeles.

Años de cirugías, medicamentos recetados y una aparente batalla contra la anorexia habían devastado su cuerpo. Esas son algunas de las conclusiones que deja el informe de la autopsia, que devela varias cicatrices y heridas misteriosas.

Hallazgos

Jackson tenía heridas punzantes en todos los brazos, que se cree que fueron causadas por las drogas que se estaba inyectando en un intento desesperado por superar el insomnio crónico.

Sus caderas, muslos y hombros también estaban cubiertos de marcas de pinchazos de lo que se creía que eran las inyecciones de analgésicos.

También había rastros visibles de las numerosas cirugías estéticas que había sufrido a lo largo de los años, con dos cicatrices quirúrgicas detrás de las orejas y dos más a cada lado de las fosas nasales.

Los médicos concluyeron que muchas de las cicatrices en la base de su cuello y en sus brazos y muñeca eran de sus diversas operaciones.

Tatuajes desconocidos y era calvo

Además de las cicatrices de la cirugía, Michael Jakson también se sometió a algunos procedimientos cosméticos extraños, que incluyen tatuarse los labios de color rosa.

Mientras que sus cejas eran tatuajes negros y la parte delantera de su cuero cabelludo también había sido tatuado extrañamente negro para combinar con su cabello.

Pero más inquietantemente, se descubrió que su cabello ondulado, hasta los hombros, era una peluca pegada a su cabeza.

Debajo de él, Jackson estaba completamente calvo, aparte de manchas de «pelusa de durazno» en su cuero cabelludo marcado.

«Las marcas de inyección en todo el cuerpo y la desfiguración causada por años de cirugía plástica muestran que había estado en declive terminal durante algunos años», dijo el Dr. Christopher Rogers, médico que supervisó la autopsia.

Además, el doctor también confirmó que Jackson sí sufría de vitilago: «algunas áreas de la piel aparecen claras y otras oscuras».

La autopsia también mostró que hubo una lucha desesperada por salvar a Jackson después de que lo encontraron inconsciente en su casa, al identificar varias costillas rotas y golpeas en el pecho.