No ha pasado un año de la muerte del presentador y periodista Jota Mario Valencia, cuando ya se conoce que un hombre de 43 años apareció asegurando que es un hijo no reconocido y que por lo tanto tiene derecho a su apellido y parte de su herencia.

De acuerdo con la Agencia de Periodismo Investigativo el hombre llamado Alejandro Ávila se habría enterado de quién era su padre el día de la muerte, por lo que ahora decidió tramitar un proceso ante un juez de familia para demostrar su vínculo biológico.

El supuesto hijo, radicado en Mosquera, Cundinamarca, a través de su abogado, radicó un proceso denominado de filiación posmortem, con el que espera ser amparado por la ley y gozar en derecho de la herencia que dejó el comunicador.

La historia del romance del presentador con una empleada

Según relató Avila, “los detalles de la historia son precisos. Se remontan al año 1975, cuando su mamá, Teresa de Jesús Ávila Fula, trabajaba en las labores del hogar de una familia alemana que vivía en la calle 44 con carrera 21 en el barrio La Soledad”.

La historia de este amor empezó cuando Jota Mario tenía 19 años y estudiaba comunicación social en la Universidad de La Sabana, que para esa época quedaba en el barrio Quinta Camacho, al norte de Bogotá.

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Jota Mario empezó a salir con Teresa, quien era unos años mayor que él, pero nunca le pidió que fueran novios oficialmente. Mientras que el comunicador quería que solo fueran amigos con derechos, ella sí quería formalizar la relación, cosa que nunca pasó.

Ávila en su relato a la justicia aseguró que “La relación se quebró cuando Teresa le dijo al joven que se le había presentado un retraso en la menstruación y que ella estaba asustada porque creía que estaba embarazada, el joven se mostró indiferente ante esta situación y desde ahí dejó de comunicarse con Teresa, la ignoraba, no le contestaba las llamadas telefónicas, en síntesis, la abandonó”.

La Demanda

Luego de la confesión de su madre, Alejandro Ávila contrató a un investigador para corroborar esa historia y le dio poder a un abogado que inició el mencionado proceso judicial, que podría incluir pruebas de ADN a los hijos reconocidos (María José y Simón) en vista de que el cadáver del periodista no se puede exhumar pues fue cremado.

De no poderse realizar esta prueba, la opción restante sería probar a través de material testimonial y documental la veracidad de esta versión.

En la demanda, Alejandro Avila, no solo pide que sea reconocido legalmente como hijo de Jorge Mario Valencia, sino que también de herencia. Con una masa sucesoral conformada por varios inmuebles y acciones que tienen un valor significativo en el mercado inmobiliario y empresarial.