El atleta e influenciador, Mateo Carvajal, le respondió a las personas que lo cuestionaron por usar un filtro de tatuajes con Salvador, su pequeño hijo y quien nació fruto de su relación con la modelo y presentadora, Melina Ramírez, de quien se separó hace varios años.

Para nadie es un secreto que el deportista paisa es un padre soltero, motivo por el que cada cierto tiempo recoge a su hijo para estar durante varios días junto a él y vivir momentos entre padre e hijo. Al ser un personaje reconocido en redes sociales, el hombre comparte gran parte de sus actividades con el menor, quien ya es toda una personalidad en plataformas digitales.

Sin embargo, en los últimos días Mateo Carvajal recibió varios cuestionamientos por publicar un video en el que Salvador aparecía con algunos tatuajes en su cuerpo al igual en su padre, quien cuenta con gran parte de su figura cubierta por todo tipo de diseños. Esto ocurrió luego de que el hombre, relacionado sentimentalmente a Jessica Cediel, usara un filtro de Instagram que pone todo tipo de dibujos en el cuerpo y la cara de las personas, simulando que estás están tatuadas.

“Es una cámara, pero la verdad no me parece que eso sea buen ejemplo para un niño que es; si él quiere después de los 18 perfecto y además tampoco es bueno porque el niño con tanto tatuaje lo van a rechazar en muchas empresas para trabajo, tendrá que ser millonario y ser independiente”, dice un comentario en redes sociales, los cuales se repiten pidiéndole al famoso influenciador que “no vaya a tatuar a su hijo”.

Ante las críticas, Mateo Carvajal decidió referirse al tema, dejando en claro varios aspectos sobre la educación y formación que recibe Salvador. “Yo como papá tengo muy clara la responsabilidad que tengo con respecto al proceso de formación de mi hijo, porque él es la persona que yo más amo, respeto y admiro. Él es el regalo más grande que Dios me dio y, por eso, antes de que decida hacer cualquier cosa yo pienso que lo más importante es que aprenda a ser persona, a compartir cuando tenga y cuando no también estar ahí. Quiero que aprenda a aceptar las diferencias y que no le importe cómo tengas el pelo y qué te gusta. Esa es la base que a mí me corresponde”, señaló.

Además, añadió que su rol de papá es una de las cosas que más disfruta y que, las decisiones que toma sobre el pequeño, siempre son con consentimiento de Melina Ramírez, su expareja.

“Los dos aprendemos cosas nuevas todos los días y siempre estamos pensando en función del bienestar de Salvador, en qué puede ser lo mejor para él. Nos escuchamos, las cosas las tratamos de conciliar siempre y ahí va ese proceso (…) este cuento de ser papá a mí me encanta y es lo mejor que me ha pasado en la vida. En estos momentos no porque quiero centrar toda mi energía y atención en Salvador, en mi hijo, pero más adelante, ¿Por qué no?”, finalizó Mateo Carvajal.