La administradora del restaurante chino en San Gil, Santander, envuelto en toda una polémica por unas fotografías en las que supuestamente vendían carne de perro, se pronunció al respecto y desmintió que se tratara de carne de este animal.

La mujer, identificada como Wendy Saray Osuna, habló con el diario El Regional y explicó que al arroz chino no se le agrega carne de perro.

“Acá no se consume carne de perro ni se le echa al arroz chino […] Las fotos efectivamente fueron acá. La persona estaba arreglando dos camuros que se compraron acá en San Gil, en la plaza de mercado. Se compraron para un evento que hubo y ellos quisieron dar un plato típico de la región”.

¿Qué es el camuro?

El camuro es un animal típico en Santander, que es un tipo de mezcla entre oveja y cabro, según explicó una periodista santandereana en la emisora Blu Radio.

Sobre las fotos en la que aparece un hombre pelando el camuro con fuego, la adminstradora Wendy Osuna confirmó que así se prepara, quemando el cuero para que el sabor sea mejor.

También hizo énfasis en que tampoco es cierto que los funcionarios de Salud que estuvieron en el restaurante se llevaran “muestras” de esa carne.

“No se llevaron nada. Entonces, no es cierto que estén investigando las muestras porque no tomaron nada”, dijo la empleada.

Finalmente, explicó que el uso del camuro no es habitual en su restaurante, sino que un cliente le pidió ese plato típico para un evento especial, aclarando que no le echan camuro a todo el arroz chino que preparan allí.

Dicha versión fue confirmada por el mismo medio de comunicación, que se dirigió hasta la plaza de mercado y habló con el vendedor del camuro al restaurante.

“El dueño del restaurante me pidió dos camuros, y yo se los pedí al que los mata y se los entregué abiertos sin vísceras, sin patas y sin cabeza, y allá se los llevé para pelarlos, porque se pelan con candela”.

Cabe resaltar que el restaurante fue cerrado por una falta de documentos en la procedencia de cárnicos y no por el supuesto uso de perros como alimento.