Nacho vidal, reconocido actor del cine para adultos, fue detenido junto a otros dos hombres —un familiar y un empleado doméstico— por supuestamente haber causado la muerte a una persona durante un ritual en el que se usa veneno de sapo bufo.

La Guardia Civil española les imputó el delito de homicidio porque, al parecer, la víctima, un fotógrafo cuyo nombre era José Luis Abad, fue sometido a este rito de intoxicación de drogas.

Sin embargo, el método que utiliza una sustancia de origen animal habría acabado de forma fulminante con la vida de esta persona, provocándole un infarto de miocardio pocos minutos después de tomar el veneno.

Los hechos por los que será juzgado Nacho Vidal ocurrieron en julio de 2019, en una casa de su propiedad en la localidad valenciana de Enguera, donde según las autoridades, los sospechosos nunca avisaron a los servicios de emergencia a pesar de las convulsiones y síntomas de Abad.

Al principio, se especuló que el fallecimiento del fotógrafo había sido un accidente, pero su familia presionó a las autoridades para que iniciaran una investigación. Así las cosas, la policía judicial encontró pruebas luego de meses de examinar el caso.

Un rito peligroso

El fotógrafo habría recibido una potente sustancia alucinógena llamada bufantoína, que está presente en el veneno del sapo bufo y que es conocida popularmente como «la molécula de Dios».

El rito chamánico de «sanación» de origen mexicano, al que Nacho Vidal y sus acompañantes habrían sometido a Abad, consiste en inhalar el vapor de la sustancia ya cristalizada a través de una pipa.

El efecto del veneno tarda entre 15 y 20 minutos, produciendo diferentes efectos en el organismo, desde pérdida del conocimiento y taquicardia, hasta la posibilidad de morir.