La historia de Noralba Garzón Correa ha inspirado a miles de personas que como ella sueñan con alcanzar un título universitario sin importar la edad.

El pasado 22 de abril, el auditorio principal de la Universidad del Quindío se llenó de aplausos para Noralba, quien a sus 77 años recibió el diploma por el que había luchado más de 6 años. 

La ahora profesional inició sus estudios en el 2014  y presentó su trabajo de grado 5 años después. Sin embargo, por la pandemia del Covid-19, la señora Noralba no aceptó recibir su título virtualmente y tuvo paciencia por casi dos años más.

Finalmente, pudo cumplir su sueño de compartir con su familia y amigos el orgullo de ser oficialmente licenciada en Ciencias Sociales con énfasis en Básica Primaria.

Según contó Noralba, a la Oficina de Comunicaciones de la Universidad del Quindío, en el año 2000 inició su educación primaria para después seguir con el bachillerato, y señaló que el apoyo de su familia fue fundamental.

Además, las razones por las que escogió esta carrera son aún más conmovedoras pues al respecto la señora Noralba comentó que su impulso fue su nieta quien es autista.

“Cuando intenté hablar con los docentes sobre la condición de mi nieta, estos en muchas ocasiones me ignoraban al carecer de conocimiento al respecto. Desde entonces, decidí estudiar y dedicarme al tema del autismo para que, cuando volviera a hablar con una persona de ello, pudiera referirme con propiedad y supieran que conocía del tema” contó a la Universidad del Quindío.

Por último, Noralba Garzón invitó a los jóvenes y adultos a que se interesen por estudiar y le den el valor que se merece. “El estudio nunca sobra, si uno no estudia, no es nadie” dijo.

Por su parte, el centro universitario le otorgó una distinción pública a Noralba por “su ejemplo de vida y como tributo a su espíritu de superación, constancia y persistencia”.