Hay varios errores que se cometen a la hora de entrenar un perro y muchas veces no somos conscientes de ellos, quizá porque es la primera experiencia con un peludo o porque a veces solemos creer que ellos pueden entendernos y comunicarse como si fuesen humanos.

Por eso, en el YouTube Live de Italcol y Canal 1 estuvimos hablando con María Camila Jaramillo, una entrenadora experta que nos hizo caer en cuenta de esos pequeños detalles.

La experta asegura que, si bien no existe una edad específica para empezar a entrenar un perro, lo mejor es hacerlo recién llega a la casa y, entre más cachorro, mejor, porque es cuando son “esponjas” y aprenden más rápidamente. “Más adelante no se tratará de enseñarles, sino de modificar conductas y corregirlas”, dijo.

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¿Cómo empezar? Lo primero es que cuando una mascota llega a casa se deben establecer las reglas.

  1. No se trata de regañar

La costumbre que tenemos es regañarlos. No se trata de decir “no”, sino comunicarnos a través de lo positivo. Eso significa enseñarle qué puede hacer y redireccionar la conducta negativa hacia esa positiva y más aún, reforzarla con un premio que a ellos les guste mucho como los que tiene Chunky .

  1. No enseñarles todos los estímulos desde cachorros

En el ambiente en el que se van a desarrollar van a encontrar diferentes elementos que les van a resultar llamativos, molestos o que les generen todo tipo de emociones. Estos pueden ir desde tratar con otros perros, escuchar carros o sirenas, ver personas con elementos extraños como gorras o bastones.

Por eso se debe procurar exponerlos a todos ellos desde jóvenes para que puedan aprender a sobrellevarlos. No hacerlo, los desequilibra y traerá consecuencias a futuro de miedo, ansiedad y apego.

  1. No tener claro qué se quiere lograr al entrenarlo

Jaramillo asegura que para todas las familias o dueños de mascotas el concepto de “educación” puede no ser el mismo. Mientras que para algunas personas se trata de una buena convivencia, para otros puede ser que aprendan trucos.

Sin duda tener un perro puede convertirse en una experiencia única no solo por experimentar un amor único y leal; sino por todo lo que el dueño puede aprender.

  1. No tener claras sus necesidades alimenticias

La alimentación es la base del crecimiento de los más pequeños y de una buena salud para los más grandes.

No escoger el alimento adecuado puede generar insuficiencias alimenticias que se traducen en falta de atención, ansiedad, mala digestión y, por supuesto, enfermedades. Es por eso que las líneas de Chunky y Agility cuentan con alimentos de acuerdo a etapas de vida, estilo de vida y tamaño de la mascota.

  1. No manejar su ansiedad

Especialmente en aquellos perros que llegaron durante la pandemia o los que siempre han estado acostumbrados a estar con sus dueños, se genera algo que se conoce como “ansiedad por separación” y para ello es importante, según especifica Jaramillo, establecer periodos de tiempo cortos en los que se les pueda dejar solo con el fin de ir logrando ese desprendimiento.

Para ello, Delidog bone de Chunky  es ideal pues con su presentación entera lo mantiene ocupado. “Estos snacks requieren de un tiempo para comer y lo importante es que estén entretenidos. Además, son ricos, los disfrutan y les aportan nutrientes”, puntualizó la experta. Con esto, su atención se centra allí y no en hacer daños.

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