Unos 120 cisnes que viven en los canales de la ciudad de Brujas fueron trasladados para ponerlos a salvo de cualquier riesgo de contaminación por gripe aviar.

El operativo realizado por los servicios municipales finalizó el jueves con la captura de varias decenas de cisnes, constataron periodistas de AFP.

Las aves fueron trasladadas a un refugio seguro donde permanecerán en confinamiento tras el descubrimiento de casos de epizootia.

«No es fácil atraparlos, pero debemos protegerlos del paso de aves migratorias, es una obligación del gobierno federal», explicó el alcalde, Dirk De fauw.

Un brote de gripe aviar fue identificado el 13 de noviembre en un santuario de aves en Ostende, a unos 30 kilómetros de Brujas.

Esto llevó al gobierno belga a imponer el confinamiento de las aves de corral.

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Después del surgimiento de brotes en Rusia y Kazajistán este verano, la epizootia se ha extendido recientemente a Europa occidental.

Para poder capturar a los cisnes, los peritos los privaron de alimentos durante varios días y finalmente les ofrecieron semillas para conducirlos hacia trampas.

Una vez allí, los cisnes fueron contenidos con grandes mantas, para su traslado en seguridad.

En Brujas, una ciudad medieval fortificada y a veces llamada «la Venecia del Norte», los cisnes son propiedad del municipio, a diferencia de los patos y garzas, que por lo tanto han escapado del confinamiento.

AFP