Vivian Polanía es la jueza en Cúcuta que tiene a más de uno enamorado por su innegable belleza y un ‘cuerpazo’ que se ha ganado gracias al ejercicio.

La mujer, que lleva 14 años moviéndose por la Rama Judicial, tiene más de 67.000 seguidores en Instagram, una cuenta que cada día crece más y más.

 

 

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Precisamente en esa red social publica fotografías muy sensuales y en las que deja al descubierto los 35 tatuajes que tiene en todo su cuerpo.

La togada, que vive en la ciudad de Cúcuta, es abogada, especialista en Derecho Penal, es candidata a magíster en Derecho con Énfasis en Deerechos Humanos y actualmente se desempeña como jueza Primera Penal Municipal en Cúcuta.

 

 

En Instagram la mujer se define como «abogada juez Bacrim» y advierte que su perfil es solo por “diversión”.

Vivian Polanía además de los estrados judiciales, se dedica a llevar una vida muy ‘fit’ y se declara enemiga de las cirugías estéticas y amante del deporte.

“Aunque respeto a todas las personas que deciden operarse, pero lo mío está en este deporte, con el que he logrado sacar piernas, brazos, abdomen y hasta cola”, sostuvo la jueza al diario La Opinión.

 

 

 

Aunque el estilo de vida de Vivian Polanía ha molestado a más de uno, la togada sostuvo que sabe diferenciar su vida personal de la profesional.

Justamente hace un tiempo, sus detractores se encargaron de denunciar una cuenta de Instagram, a tal punto que se la bloquearon. Sin embargo, ella volvió a abrir una y ya es patrocinadora de diferentes marcas deportivas.

 

 

“Yo, en la cuenta pasada que me bloquearon, ya estaba siendo patrocinada por dos marcas de ropa en Estados Unidos, por ejemplo, por cada prenda que mostraba y era comprada por alguna persona, a mí me daban el 30% de la venta o me enviaban ropa gratis”, expresó.

La abogada sigue trabajando en el juzgado de Cúcuta, sin importar las críticas que recibe por parte de algunos detractores en Instagram, donde aseguran que puede ser una «distracción» en los estrados judiciales. No obstante, a ella no le tiembla la mano para enviar a prisión a criminales.