El derecho a poder decir “no quiero tener sexo” de una mujer cada vez se hace más visible. Y una muestra de eso es este caso, en el que un chico pensó que, por conocerla por Tinder, tendría sexo seguro esa noche.

Pero Madisson, la protagonista de esta historia en la que no quiso tener sexo, tiene claro que, en pleno siglo XXI, aunque decida conocer hombres a través de una aplicación, puede decidir qué hacer con su cuerpo y no dejar presionarse.

Y es que las descargas de las aplicaciones de citas aumentaron entre 20% y 30% en el mundo durante la época de pandemia, más aún por el sentimiento de soledad y por el aislamiento que lo profundiza.

 

 

El tema es que muchos no son honestos con sus intenciones de uso de estas apps y hay quienes aseguran que solo están allí para tener algo de una noche o para encontrar pareja sexual; pero no son explícitos y esperan que los demás lo sobreentiendan.

Según un estudio de Pew Research Center, el 57% de las mujeres entre 18 y 34 años que han usado aplicaciones de citas han experimentado mensajes e imágenes sexualmente explícitos que no solicitaron (de los cuales el 19% de las cuales involucran amenazas físicas).

Y efectivamente, en el caso de Madisson, ocurrió algo similar y decidió contarlo a través de su cuenta de TikTok.

Todo empezó porque luego de un par de intercambios de mensajes de texto durante unas semanas, y de que ella se sintiera segura de que no habían señales de alerta, coordinaron para encontrarse más tarde en la noche.

Cuando se encontraron, él la recogió y empezaron a hablar de sus vidas, tranquilamente. Ella pensó que la llevaría a cenar, pero el chico la terminó llevando a su apartamento.

Pero al llegar, no había nada más que unos tragos. En la primera ocasión, ella lo rechazó amablemente, y a la segunda, ya un poco molesta, se rehusó nuevamente. Él le dijo “pero no puedes jugar a ‘drinking cards’ (cartas y bebidas) si no tomas”.

 

 

Con esas banderas rojas, ella empezó a textear a sus amigos, a quienes también les había compartido su ubicación previamente, pero le respondieron que tardarían un tiempo en recogerla porque estaban un poco lejos.

En ese momento, Madisson decide grabar al chico con sus argumentos, desenmascarando sus verdaderas intenciones.

Él le dice que si estás en Tinder es porque quieres tener sexo. Ella le reprocha que él debe poner eso en su perfil, a lo que responde que si lo pusiera, no tendría ningún match.

 

 

En la conversación él le dice que pensó tener luz verde con ella cuando supo que la llevaba a su apartamento y, aunque ella lo rechazó diciéndole que no tendrían sexo, esa conversación le serviría para aprender cómo funcionan las cosas en la aplicación.

“Así es como los adultos tienen citas. No usamos esto para tener citas, usamos esto para tener sexo”.

Madisson decide tomar un Uber y se va acercando hacia la puerta mientras llega. Él también la sigue y ,cuando se da cuenta de su intención de irse, hace un comentario: “por eso es que violan a las mujeres”.

Le empieza a preguntar que por qué se va, que le permita llevarla a casa y por supuesto, ella se niega.

La historia de esta mujer que no quiso tener sexo con un conocido por Tinder, termina felizmente en que ella llega sana y salva a su hogar, pero con un bloqueo en la app y las demás redes sociales, por parte del chico, de quien no volvió a saber nada.

El video en el que se ve al chico dando sus argumentos ya cuenta con más de un millón de reproducciones, y mucha gente ha respaldado la actitud de Madisson como valiente; mientras otros la critican al decir que “esas aplicaciones sí son para eso”.