Marisa Nobile, la mujer que fue noticia deportiva internacional tras recibir un pelotazo de Cristiano Ronaldo durante el partido entre Manchester United y Young Boys, confesó que ya había tenido una discusión con él hace varios años.

Este fue el momento que se viralizó en redes y que sucedió durante el calentamiento del partido que terminó perdieron el equipo inglés.

Según la guardiana de seguridad, el portugués fue grosero con ella cuando entrenaba para el Real Madrid, en la previa de otro partido por la Champions League.

“Se había acabado el partido y él siguió entrenando en el campo. Nosotros (los agentes de seguridad) estábamos muy cansados y él no se iba. Fui a quejarme, yo ni siquiera sabía quién era, lo juro”, dijo la brasileña al medio Globoesporte.

“Hombre, estamos cansados, tienes que irte”, le dijo la mujer a a Cristiano Ronaldo.

Según su relato, al histórico goleador no le gustó su reclamo. “Se enfadó y me insultó, y luego yo también lo hice. Fue muy grosero, me insultó y me dijo que me fuera. Y yo le dije: ‘Sigue. Tú, como jugador, deberías ser un caballero. Aquí, en Suiza, todo el mundo se va en su coche o autobús y sale del estadio después del partido”.

 

La anécdota confirma una vez más la fama que tiene Cristiano Ronaldo de quedarse después de los entrenamientos. Una virtud de trabajador que siempre han destacado sus compañeros en los clubes que ha militado.

El colombiano Juan Guillermo Cuadrado mencionó en 2018 al diario Marca que CR7 siempre se quedaba trabajando su definición cuando terminaban los entrenamientos en la Juventus de Italia.

“Siempre tenemos un horario de entrenamiento que respetar, pero cuando llegas, él ya está en el gimnasio, luego en el campo entrena con nosotros y hace lo que tiene que hacer. Cuando la práctica termina, él se queda trabajando definición porque es un delantero y entiende que debe ejercitar eso”, dijo el volante de la Selección Colombia.

Lo que sucedió durante el reciente partido de Champions cambió la percepción que Marisa Nobile tenía del portugués. “Él me cogía la mano y me daba cariños y me decía: ‘Todo va a salir bien, todo va a salir bien'”. Además, le regaló una camiseta firmada.

Incluso, la señora reveló que le han ofrecido hasta 53.000 dólares por la icónica camiseta del portugués.

“Mis hijos me la han pedido y ya no hay forma de que la camiseta se la quede otra persona. La pondré en un marco. Es algo especial. ¡Dije que no!”.