El peor momento de su vida, así describe Angie Ramírez sobre lo que pensaba que iba a ser una simple compra y que terminó siendo todo un calvario y todo por un malentendido que tuvo consecuencias para la joven, quien se desahogó por Twitter.

La joven aseguró que se encontraba en uno de los almacenes de Carulla, en Bogotá, con una prima para comprar unos polvos compactos. Angie sacó los suyos de su bolso, que había comprado un día antes, para comparar si eran los mismos y ahí empezó todo.

Cuando pagaron, un vigilante las detuvo y las llevó a la bodega del supermercado para requisarlas, fue allí donde las acusaron de haberse robado los polvos. Lo guardas de seguridad llamaron a la policía y aunque ellas pensaron que sería mejor porque así se aclararía la situación, esto no pasó.

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“El policía ni siquiera se dedicó a escuchar mi versión. Me leyó los derechos, procedió esposándome, me llevó a la patrulla, nos llevaron a un CAI. Simplemente me llevaron a la patrulla, luego a un CAI y de allí a la URI”, describió la mujer.

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La joven incluso fue trasladada a los juzgados de Paloquemao, mientras su prima intentaba hablar con el gerente del supermercado, quien decía que le creía al guardia. Finalmente llamó una abogada de la marca a pedir disculpas y a retirar la denuncia.

El pronunciamiento del supermercado

La historia de esta terrible equivocación se volvió viral en twitter y a Carulla le tocó pronunciarse públicamente frente al hecho y aseguraron: “Claramente estamos ante un hecho que obedece a un error; el cual lamentamos. Situaciones como estas no corresponden a la experiencia que queremos ofrecerles a nuestros clientes».

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Después de haberse cometido un proceso irregular y de que su historia se volviera viral, la compañía reiteró sus disculpas y explicó: «Constantemente estamos tomando medidas para siempre dar el servicio que nos caracteriza, a partir de los aprendizajes de situaciones como estas».

Aunque Angie quedó libre ese mismo día, ella se hace varios cuestionamientos: “¿Quién le dice a todos los que me vieron salir esposada que se trató de un error? ¿En qué campo de concentración entrenan a sus guardias de seguridad para que sean tan inhumanos? ¿Por qué no vieron el video cuando les pedí? ¿A quiénes más les han hecho pasar esta injusticia?”.

¿Qué dice el Guarda de Seguridad?

Una de las personas a las que juzgaron en redes fue el vigilante, quien decidió romper su silencio y en una entrevista para El Tiempo, dijo que le parecía injusto que la gente se quedara solo con lo que se ve en redes y con la versión de la chica. Él asegura que estaba cumpliendo con su trabajo y que dudó de la chica porque ese es un comportamiento normal de los verdaderos ladrones.

Yeison, nombre con el que se identificó con el diario, dijo:»Sí pudo haber una equivocación de mi parte, cometí un error al no ponerme al frente del caso, pero quiero aclarar que nunca las traté mal, yo preferí no hablar y guardar silencio».

“Esos casos solo me pasan a mí» dice, temeroso ante lo que vendrá para su vida en los próximos días. «Creo que hasta me van a echar o a meter una demanda, no lo sé, porque esa gente tiene plata y yo no».