Si bien la decisión de traer vidas a este planeta depende de las expectativas de cada persona, la generación de los millennial cada vez está más decidida a no tener hijos.

Un estudio desarrollado por el Yale-NUS College en Singapur (una colaboración entre Universidad de Yale y la Universidad Nacional de Singapur) determinó los factores que inciden en la población joven a la hora de decidir reproducirse.

Entrevistaron a 600 personas mayores de 27 años, a quienes se les considera que ya tienen un poder de toma de decisión más racional sobre su futuro.

 

 

A través de casi 50 preguntas establecieron que hay una relación entre tener hijos y el cambio climático.

Publicidad

Este estudio se suma a otros análisis sobre el impacto del crecimiento de la población en la producción de gases de efecto invernadero, que determinan cómo una vida de más en este planeta genera una huella de carbono adicional.

 

 

Quizá uno de los resultados más llamativos fue que el 92% de los encuestados tuviera una visión negativa sobre el futuro (lo que pasaría con el mundo en el año 2050).

La mayoría de los consultados estarían motivados por temas relacionado al desgaste del planeta, así como asuntos políticos.

Las razones de los jóvenes

Por la escasez de los recursos y las pocas acciones que el mundo está tomando para frenar el calentamiento global, muchos de estos jóvenes argumentaron no tener hijos para que no vivan en un planeta inhabitable.

Uno de los casos que plantea el estudio es un consultor sin hijos de 32 años:

“No puedo producir otra persona que continuará destruyendo el planeta, ya que heredará mi estilo de vida del primer mundo», afirmó.

Además, el hombre agregó: «tampoco puedo vivir con el sentimiento de responsabilidad de haber tomado la decisión de tener un hijo para mi propio placer, mientras destruyo exactamente lo que estoy luchando por salvar».

 

 

Entre los datos curiosos, se encontró que los encuestados más jóvenes estaban más preocupados por los impactos climáticos que experimentarían sus descendientes, que las personas mayores.

Y aunque algunos de los entrevistados incluso ya son padres, muchos aseguran que ver las condiciones actuales del planeta ha influido en la decisión de no tener un segundo/tercer hijo.

 

 

Quizá la frase más remarcable la señaló en el estudio «Childfree», una escritora de 31 años en Washington:

“El cambio climático es el único factor para mí para decidir no tener hijos biológicos. No quiero dar a luz niños en un mundo agonizante».

La escritora añadió: «Tengo muchas ganas de ser madre, pero el cambio climático se está acelerando tan rápidamente y ya está creando tanto horror, que traer a un niño a este lío es algo que no puedo hacer».

De hecho, hay personas mucho más jóvenes que ya «sellaron» la decisión de no tener hijos, como el caso de la chica de 22 años que se ligó las trompas.

Y los que ya tuvieron hijos…

Curiosamente se determinó cómo, aún cuando ya muchos de los entrevistados son padres, igual les genera ansiedad pensar sobre el futuro con fuertes cambios en el planeta.

Así, el 6,3% de los padres confesó sentir algo de arrepentimiento por tener hijos debido a una sensación de desesperanza y desesperación por el cambio climático.

 

 

Es así como una una editora y madre de 38 años, de Florida, describió que aunque al inicio decidió no traer pequeños al mundo, luego se enamoró de su esposo y deseó tenerlos:

“Me han traído tanta alegría, pero me siento muy culpable por ello. No quiero que tengan que sufrir por el futuro que los humanos han creado para ellos. Me preocupa que se vean atrapados en desastres naturales. Me preocupa que lidiaran con los disturbios masivos que resultarán de la pérdida de recursos naturales y la migración climática».