La Liendra sorprendió al anunciar que su enorme finca está en venta, haciendo alusión de manera indirecta a su antiguo romance con Luisa Castro.

El pasado viernes 14 de enero, el creador de contenido digital publicó un video en donde anuncia la venta de una de las propiedades más queridas para su familia y la cual se encuentra ubicada en Pereira.

Tras los problemas personales que ha tenido como la pérdida de su cuenta de Instagram y la muerte de su abuela, La Liendra decidió tomar decisiones radicales en su vida tras confirmar que se encuentra vendiendo la finca que adquirió a inicios del año 2020, cuando aún era pareja de Luisa Castro.

Según lo dicho por el joven, la propiedad que está remodelada y cuenta con espacios como zona de juegos, caballerizas, cancha de fútbol y piscina, tiene un precio de 900 millones de pesos, por lo que este pidió a los interesados que lo contacten al numero que aparece en la siguiente publicación.

Tras este anuncio, varios señalaron que La Liendra estaría pasando por una crisis económica; sin embargo, el creador de contenido digital explicó las razones que la llevaron a tomar esta decisión y que involucran a su madre y a Luisa Castro.

“Al otro día de haber comprado la finca, tuve problemas con esa persona y todo terminó. Yo me preguntaba qué iba a hacer con esta finca, estaba despechado, acababa de tener el accidente de la camioneta con el man de la moto, pelado porque había gastado todos mis ahorros… y lo peor, yo ya no quería la finca porque yo estaba en Pereira y compré la finca por la relación que tenía, pero al no tener esa relación ya no me interesaba vivir en Pereira ni en la finca”, afirmó La Liendra en alusión a su expareja.

Problemas con su mamá

Además, este señaló que tras hacer la compra dejó encargada a su mamá, quien se encariñó más de lo normal con la propiedad, por lo que decidió venderla y construirle una nueva.

“Me vine para Medellín a cambiar el chip pero le dije a mi mamá: ‘Mami por qué no se vienen con las niñas para la finca y me la cuidan (…) Sin darme cuenta, mi mamá se me había adueñado de la finca. Recordemos que mi mamá tenía su casa en La Tebaida y la finca era mía, le dije a ella que me la cuidara, pero me la cuidó tanto que no quería que la vendiera y que se la dejara a ella o eso me hizo entender” contó el joven.