Un pastor de la iglesia evangélica conocido como el ’El aposento’ en Perú, convocó a su congregación a pacientes enfermos de COVID-19, con la promesa de curarlos.

En una de las sesiones, el pastor aseguró que el coronavirus era un demonio, por lo que practicó una especie de exorcismo ante la mirada de niños y anciano aglomerados que esperaban ser testigos del milagro.

 

 

Las imágenes muestran que los asistentes no utilizaban mascarillas, ni respetaban el distanciamiento social.

La Fiscalía denunció a la iglesia evangélica por atentar contra la salud de los asistentes durante el estado de emergencia.