Marsha Widener esparció las cenizas de su difunto esposo a la basura, al parecer, por la mala vida que le dio.

En ocasiones la muerte es sinónimo de tristeza, pero parece que no es el caso de Widener.

Incluso, ningún miembro de la familia de su difunto marido quiso quedarse con las cenizas.

La funeraria le entregó a Masha Widener las cenizas de su esposo, que luego fueron a parar a la basura.

Antes de arrojarlas, la mujer grabó un video argumentando por qué lo hacía.

Según ella, su exesposo le dio muy mala vida y por eso es que ni su familia “lo quería”.

“Su familia no lo quiere, su hermano no lo quiere cerca, sus hijos no lo quieren. En realidad, ellos quieren que vaya a la alcantarilla o al baño”, dijo.

Una vez comenzó a esparcir las cenizas de su difunto esposo dentro de la basura la viuda le expresaba con dolor que lo hacía por las veces en que le golpeó la cabeza.

“Esto es por todo el dolor que causó, y todas las veces que me golpeó en la cabeza”, expresó la Widener.

Ahora, la mujer está tranquila, pues dice que no extraña para nada a su esposo.