La presentadora paisa Mónica Rodríguez, quien actualmente está en Noticias Uno desató un gran debate en redes sociales al despacharse contra políticos que montaron TransMilenio y publicaron la foto.

 

El jueves, los precandidatos a la presidencia en 2022 Sergio Fajardo, Juan Manuel Galán, Jorge Enrique Robledo y Juan Fernando Cristo usaron el sistema de transporte público TransMilenio para hacer un recorrido por una pequeña parte de la ciudad.

 

En diálogo con el periodista Gerardo Aristizábal de Noticentro 1CM&, algunos de ellos contaron que hace mucho tiempo no usaban estos buses rojos, los mismos donde se movilizan más de 2 millones de personas diariamente para llegar a sus sitios de trabajo, estudio o a sus casas.

De acuerdo con lo que expusieron estos precandidatos presidenciales, integrantes de la Coalición de la Esperanza, lo hicieron para compartir con los ciudadanos, hablar de su visión del país y escuchar los reclamos y las expectativas de diferentes capas de la población.

 

Tres de estos políticos se tomaron una foto en el bus de TransMilenio, rodeado de medios y para muchos usuarios en redes sociales no cayo bien el gesto que no es nuevo, justo antes de elecciones.

Una de las usuarias fue la famosa presentadora Mónica Rodríguez, quien desde que salió de su anterior trabajo por sentirse censurada, es muy activa en Twitter, en donde expresa con libertad sus opiniones.

La presentadora de 47 años también se mostró bastante molesta con el gesto de los políticos y se despachó contra ellos y aseguró que cada vez confía menos.

 

“Me da mucha pena decir esto (bueno no, no me da). Pero ésta es la forma de hacer política que nos aburre, es falso y oportunista. Por eso cada vez confío menos en toda esa gente. No les creo”, escribió Mónica Rodríguez.

 

Un usuario le reclamó  a la presentadora que entonces malo si subían a los buses a hablar con la gente y malo si no lo hacían a lo que ella le respondió:

 

“Usted está en campaña con ellos. Es apenas obvio que le moleste mi comentario como a otros de su partido. Finalmente, todos terminan pareciéndose: salen a “untarse de pueblo” en elecciones y son incapaces de reconocer que las formas son calcadas, repetitivas y nada auténticas”