Andrew Spark, de 58 años, es el abogado que está en el ojo del huracán al descubrirse que violó a una reclusa y luego usó el video para hacer su propia cinta porno.

La historia, que se convirtió en viral en redes sociales, sucedió en el estado de la Florida, Estados Unidos.

Según los medios locales, Andrew Spark aprovechó su profesión como abogado y la vulnerabilidad de su defendida para acceder sexualmente de ella.

Al parecer, el hombre aprovechaba las visitas que tenía con la mujer para abusar de ella y grabarse al mismo tiempo.

Posteriormente, Andrew Spark usaba las imágenes para hacer su propia película pornográfica y venderlas, con el propósito de lucrarse.

 

 

El abogado, que también iba a defender a una mujer que estaba pagando una larga sentencia por un caso de pornografía intantil, le ofreció a la nueva reclusa su defensa a cambio de sexo oral.

La mujer le contó la situación a sus familiares y con ayuda de la policía lograron detener en pleno acto al abogado Andrew Spark.

Con ambos casos como evidencia, el profesional fue llevado ante los tribunales.

Andrew Spark fue inhabilitado como abogado y, aunque se declaró culpable, le dieron libertad condicional.