A Santa Marta en algún tiempo se le bautizó como ‘la perla de América’ porque sus bahías eran de aguas cristalinas y estaban rodeadas de montañas y selvas; sin embargo, estos paisajes fueron cambiando con el paso del tiempo por el turismo e industrias.

Pero, al igual que en otras partes del mundo, la capital del Magdalena parece estar retomando su belleza que enamoró en el pasado, debido al confinamiento de miles de persona en su casa por la pandemia del coronavirus.

La administración local informó que ha recibido varios reportes que señalan que el cierre de las áreas protegidas como medida de prevención para reducir el contagio del Covid-19, ha permitido que la fauna silvestre transite de manera tranquila por zonas que tenían alta presencia de humanos.

En redes sociales se han viralizado varias imágenes de cómo se ven por estos días playas bastantes concurridas por turistas como El Rodadero y Taganga en el que ahora es posible apreciar el azul del mar en todas sus dimensiones.

Claro, este es un respiro de los ecosistemas marinos gracias a que el pasado martes 17 de marzo la alcaldía y la gobernación decretaron el cierre temporal de playas, ríos y balnearios y prohibieron el ingreso de grandes embarcaciones, incluidos cruceros.

Como no hay botes motorizados, ni siquiera pequeñas barcas, Esto ha hecho que la sedimentación baje y se estanque, situación que permite observar la transparencia del mar y toda su riqueza íctica.

«El hecho de esa ausencia hará que los cangrejos ermitaños, lagartijas, iguanas y otras especies vayan a explorar estos espacios. Por ejemplo, los cangrejos con sus huecos ayudan a oxigenar las playas y les aportan así un mayor oxígeno a los manglares, es decir, que es una relación totalmente benéfica”, comentó un funcionario de Parques Nacionales al medio El Seguimiento.

Por su parte, el gobernador de Magdalena, Carlos Caicedo también compartió las imágenes de cómo se ven estos espacios recuperados y aseguró que la forma en la que se hace turismo en esta ciudad debe cambiar.