Según un informe compartido por la Universidad del Rosario, ningún jefe o empresa pueden obligar a sus empleados a encender la cámara durante el teletrabajo.

La pandemia generada por el Coronavirus generó un gran avance en la era digital, por lo que las actividades digitales aumentaron.

Ante la imposibilidad de acudir presencialmente al trabajo, miles de empresas decidieron que sus empleados cumplieran con sus labores desde casa.

Motivo por el que en la mayoría de los casos, estos deben cumplir con un horario y reportarse varias veces al día.

Aunque esto es normal, existen otras peticiones como encender la cámara durante todas las reuniones que se sostienen, así esta no sea necesaria para la comunicación.

Dicha situaciones fue estudiada por el Observatorio Laboral de la Universidad del Rosario quienes llegaron a una polémica conclusión.

Según su estudio, si se obliga al empleado a encender su cámara, sin una finalidad determinada o justificada para hacerlo, esto podría tomarse como acoso laboral.

«La exigencia de encender la cámara en reuniones laborales sin que exista un fin y constituya una medida necesaria, puede configurar casos de acoso laboral y vulnerar la protección de datos sensibles en casos específicos», aseguró Iván Jaramillo, investigador de la Universidad del Rosario, en entrevista con Blu Radio. 

Publicidad

El entrevistado afirmó que, en proyectos como la Ley del Trabajo en Casa que se tramita en el Congreso, debería existir una regulación más específica.

Esta debería señalar los límites que tanto empleadores como empleados, deben tener a la hora de llevar a cabo el teletrabajo.