El vehículo de la NASA con destino a Marte, Perseverance, se acerca a su destino en el que tendrá que hacer el aterrizaje más peligroso jamás intentado en la historia de la humanidad.

La peligrosa maniobra tendrá «siete minutos de terror», en los que el vehículo debe pasar de una velocidad de 20.000 km/h a 0.

¿Sabía que el aterrizaje del Perseveranse se transmitirá en vivo y en español?

Diez minutos antes de ingresar a la atmósfera de Marte, el vehículo se separará de la etapa de crucero, que le suministró combustible durante el viaje.

El rover quedará entonces conectado exclusivamente a la etapa de descenso, protegidos ambos por dos escudos, el inferior térmico.

A unos 130 km de la superficie de Marte, la misión entrará en la atmósfera a una velocidad de 20.000 km/h.

La fricción elevará la temperatura a 1.300 °C. El escudo inferior protegerá al rover de este calor infernal.

Le contamos a continuación el reto del Perseverance al atravesar la atmósfera:

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Abre el paracaídas a 11 km

Como la atmósfera no es suficiente para ralentizar la nave, a una altitud de unos 11 km, en un momento oportuno calculado en función de la distancia, se desplegará un paracaídas de 21 metros de diámetro, ubicado en el escudo superior. Esto frenará el aparato hasta unos 300 km/h.

Separación del escudo térmico

20 segundos después de abrir el paracaídas, se soltará el escudo térmico: el vehículo que estaba protegiendo queda expuesto a la atmósfera de Marte.

Ahí entrará en juego la tecnología denominada «Navegación Relativa al Terreno» (TRN): las imágenes grabadas en directo por las cámaras del rover se comparan con mapas grabados en su sistema y se predefinen las zonas peligrosas a evitar.

Retropropulsada a 2 km

A esa altitud, el vehículo de la NASA se desprenderá del escudo trasero y del paracaídas.

El rover se separará de la etapa de descenso, pero antes, gracias a sus ocho motores que apuntan hacia la superficie de Marte, habrá frenado el descenso.

Después de realizar una maniobra para alejarse del paracaídas, el rover terminará descendiendo verticalmente a su punto de aterrizaje.

La separación del rover

A unos 20 metros del suelo, la velocidad será de 2,7 km/h.  Luego, el rover descenderá suspendido por cables gracias a un sistema de poleas durante los últimos 15 segundos.

Cuando toque suelo, los cables se cortarán y la etapa de descenso se alejará para caer lo más lejos posible.

Debido al retraso en la transmisión entre la Tierra y Marte, cuando la NASA confirme el aterrizaje, en realidad habrá tenido lugar varios minutos antes.