Ni las amas de casa se salvan de sufrir de cansancio laboral, pues está más que comprobado que el trabajo en la casa es igual o más duro que cualquier otro. Sin embargo, este concepto no se puede medir, pero lo que sí es cierto es que cada vez más está afectando la calidad de vida de las personas. 

Unos de los signos más comunes para saber si tienes fatiga laboral es la falta de concentración, dificultad o problemas de memoria.