Una pequeña que nació en Carolina del Sur, Estados Unidos, tuvo una inusual condición de nacer con dos bocas.

Los médicos habían notado una masa extraña en una ecografía que le practicaron a la madre en el noveno mes, pero pensaron que se trataba de un quiste. Pocos días después nació la pequeña y los sorprendió.

La pequeña nació con otra boca bien formado, cosa que sorprendió a los médicos el día del parto. Sin embargo, 15 días más tarde cuando regresó la madre con su hija recién nacida a control los galenos se preocuparon ya que la segunda boca estaba empezando a mostrar salivación.

Cuando la pequeña cumplió los seis meses de nacida, los médicos le extrajeron la segunda boca y le reconstruyeron esa parte del rostro. La neonata se recuperó con éxito del procedimiento.

Apenas hay registros de 35 casos similares a este en el mundo desde 1990.