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Uno, Dos, Tres

Uno | Parecen surgir serias dificultades en el proceso de diálogo de paz con el ELN

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El anuncio del Comando Central del ELN de llamar a consultas a su delegación de paz provocó la congelación de la mesa de diálogos.

La primera consecuencia fue la cancelación de la reunión prevista para hoy entre las dos delegaciones en La Habana. Si bien los representantes del Gobierno estaban listos para viajar hoy, a última hora les llegó un mensaje de La Habana en el sentido de que no serían recibidos por la delegación del ELN que se encuentra en La Habana.

Para los analistas, es evidente que hay tensiones internas entre los integrantes del Comando Central del ELN, conocido como COCE. El asunto es que algunos frentes guerrilleros han manifestado descontento con la dirección actual del ELN.

Antonio García, quién es hoy el máximo comandante del ELN, llegó a esa jefatura porque era el segundo al mando cuando renunció Nicolás Rodríguez Bautista, alias «Gabino»; es decir, Antonio García nunca fue elegido por votación de esta o organización, lo que posiblemente ha generado malestar interno en el ELN.

Algunas facciones de esa guerrilla piden que se haga el congreso para elegir de manera democrática su línea de mando. Un agente 001 le contó a esta sección que dos grandes frentes, uno, el del Suroccidente, que está integrado en su mayoría por el Frente Comuneros del Sur, y dos, el Frente Occidental, ambos han enviado mensajes al Gobierno.

Estas divisiones, según nuestro agente, también podrían estar siendo utilizadas por el Gobierno para estimular una implosión en el ELN y adelantar diálogos regionales por separado con grupos territoriales que permitirían traer un alivio a la situación de violencia que se registra especialmente en Nariño, Cauca y Chocó.

De hecho, esta situación provocó durísimos enfrentamientos entre las delegaciones de paz del Gobierno y el ELN durante el pasado ciclo de conversaciones en La Habana, enfrentamientos que fueron seguidos muy de cerca por Antonio García, quien estaba presente en La Habana.

Dos semanas duraron los desencuentros entre las partes; la crisis se zanjó con los protocolos de cese al fuego, en los que el Gobierno y el ELN se comprometían a no realizar acciones que llevaran a la perfidia, es decir, a no hacer desmovilizaciones individuales o colectivas por fuera de la mesa nacional de paz.

Por eso, el anuncio del inicio de diálogos regionales en Nariño con los comuneros del sur provocó la ira del ELN y por consiguiente, la congelación de la mesa.

Este congelamiento de diálogos podría ser aprovechado por el ELN para realizar su sexto congreso, donde se renovaría la cúpula del ELN y ahí, se definiría hasta dónde la delegación de paz tiene facultades para negociar la paz y una dejación de armas.

Podría ser posible un golpe contra el actual comandante, Antonio García, y podría ser elegido como nuevo comandante alias «Pablito», el hombre poderoso del Frente de Guerra Oriental.

La fecha del congreso del ELN y el lugar son un asunto ultrasecreto.

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