contraer-imagen done error basura notificaciones notificaciones-outline persona expandir-imagen search youtube instagram twitter facebook play clock selector arrow gallery share google-plus close whatsapp w-gallery w-video w-text

Uno, Dos, Tres

Ñapa dos | Nuevos hallazgos terribles de la Contraloría General en los contratos del programa de alimentación escolar

Featured Video Play Icon

11-Jul-19

La Contraloría General acaba de realizar un singular hallazgo, por decir lo menos, en los contratos para el famoso Programa de Alimentación Escolar (PAE).

Escuchen esto: a personas naturales y jurídicas dedicadas al arreglo de tejados, a la compra de gallinas o la dotación de parques, les otorgaron varios de esos jugosos contratos de alimentación escolar. Les cito un par de descubrimientos de la Contraloría: en Albán (Cundinamarca), el señor Jimmy Leonardo Palacios Arango fue contratado para el PAE (Programa de Alimentación Escolar); la actividad a la que se dedica es la rehabilitación de tejados, la publicidad, la organización de eventos y la venta de indumentaria de uso institucional. Un rastreo hecho por la Contraloría a Palacios Arango encontró que es un proveedor muy de buenas, tanto es así, que tiene con el Estado 138 contratos por un valor de $ 9560 millones.

En Flandes (Tolima), doña Carolina Tamayo Palacio fue contratada para el PAE, siendo ella vendedora de materiales para la construcción; también en sus papeles figura que se dedica a la dotación de parques, la instalación de sistemas sépticos para inodoros y la compra de gallinas. Esta contratista del municipio de Flandes tiene con el Estado 75 contratos por $ 23.290 millones, adjudicados en Tolima, Antioquia y Bogotá.

Yo me pregunto, ¿qué pueden saber sobre nutrición infantil y alimentación escolar contratistas que se dedican a revisar tejados o a la compra de gallinas? Los técnicos de la Contraloría General se preguntan lo mismo.

La Contraloría, la Fiscalía y la Procuraduría están investigando, y no descarten que vengan medidas disciplinarias y penales. Y todo, hecho con recursos dedicados a niños escolares cuyas familias no tienen recursos para atender su alimentación. ¡Qué horror de cosas! ¡No hay derecho!

También te puede interesar