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Innovación para la vida

La innovación personal

Aricelis Martínez
Estratega BusinessLab

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El término innovación proviene del latín Innovare que quiere decir, hacer cosas nuevas o generar cambios en las ya existentes, la principal característica de la innovación es “la acción”.

Innovar es estar abierto a cambiar muchas veces de idea, a ser tan flexible como la inflexibilidad del método lo exija, esto quiere decir que innovar no es solamente generar ideas; para hacer cosas nuevas, necesitamos pensar con método, poner a prueba nuestras creencias y aceptar que no siempre tenemos la razón cuando nuestras más arraigadas hipótesis se comprueben falsas, y por último necesitaremos conversar con otros sobre las ideas que nos surgen para solucionar problemas, así como sobre los resultados de las pruebas que hacemos.

Como lo verán a lo largo y ancho de mis columnas, soy una fiel seguidora del Design Thinking o pensamiento de diseño, sin embargo, para que tenga realmente acción me gusta agregarle un paso a los cinco que nos propone esta filosofía, y este es “hacer”, el cual sería el último después de pasar por empatizar, definir, idear, prototipar y testear.

Hace algunos años, trabajando en innovación me pregunté por qué las personas no se comportan como las empresas para diseñar la vida que sueñan, para lograr esa felicidad y realización que tanto buscan.

Las empresas siempre están buscando mejorar sus procesos, ser más eficientes, mantenerse adelante de la competencia, diseñar y rediseñar la estrategia, adquirir nuevas capacidades, invertir en aquellas que no tienen para hacerse a un puesto más interesante en el mercado y así, podría listar muchas otras y todas ellas claramente extrapolables a las personas.

¿Por qué nos cuesta tanto vernos como una empresa? Después de mi reflexión y de profundizar las dinámicas que nos llevan a la construcción de un plan exitoso de vida, diseñé un set de seis herramientas que luego fueron parte de mi libro Design Thinking para la vida.

Lo primero fue entender cuál es el punto de partida, ¿cómo saber para dónde vamos si a veces ni siquiera sabemos lo que queremos? Fue entonces cuando decidí comenzar a hacer talleres con diferentes grupos de personas, equipos de trabajo, compañeros del colegio y la universidad, familias, empresas y algunos personalizados. Todo resultó en una charla TEDx donde finalmente di a conocer el resultado de este trabajo. ¿Pero cuál fue la conclusión?

  1. Autoconocimiento: nadie puede ofrecer nada si no sabe que tiene para ofrecer.
  2. Tener un propósito: es el combustible que nos permite movernos hacia adelante.
  3. Evaluación de los diferentes bloques que componen nuestra vida: el trabajo, los conocimientos, las redes, la vida espiritual, el amor, los ingresos, los gastos etc. Para lograr ese equilibrio que tanto buscamos es necesario entender cómo se encuentra cada bloque que compone nuestra vida y como resultado de esa evaluación, vamos viendo exactamente donde debemos concentrar nuestros esfuerzos y recursos para mejorar.
  4. Tener ideas concretas: sobre aquellos bloques que no quedaron bien evaluados.
  5.  Probar diferentes soluciones.
  6. ACCIÓN, un plan concreto para movernos hacia adelante e implementar todos los cambios y mejoras.

Cada uno de estos pasos está acompañado por una herramienta que permite ir visualizando los avances en el diseño de la vida que soñamos. Una conclusión importante de los talleres que impartí fue, que el miedo, el tiempo y el dinero son las principales excusas para retrasar la puesta en marcha hacia eso que tanto queremos, hacer un cambio sustancial en una empresa o en nuestras vidas, requiere que se convierta en una tarea constante y no todos estamos listos para introducir en nuestro día a día un trabajo adicional así el resultado de este sea la plenitud, el significado y la felicidad completa.

En resumen, la innovación personal requiere de acción para llevar a cabo los cambios necesarios en nuestra vida, necesitamos poner en práctica nuestras ideas, mejorar nuestras habilidades, pero sobre todo ser constantes con las acciones que nos hemos trazado para lograr diseñar la vida que soñamos.

*Las opiniones expresadas en las columnas son responsabilidad exclusiva de los autores, y no representan  el punto de vista ni la posición del Canal 1.

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