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Juan Fernando Quintero: de sobrevivir a la Operación Orión a triunfar en el fútbol mundial

El futbolista colombiano creció en la comuna 13 de Medellín, una zona que sufrió la violencia de la guerra y la represión del Estado. Quintero logró superar las adversidades y convertirse en uno de los jugadores más destacados.

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Juan Fernando Quintero: de sobrevivir a la Operación Orión a triunfar en el fútbol mundial
Juan Fernando Quintero, jugador colombiano / Foto: AFP

El futbolista colombiano Juan Fernando Quintero hoy se encuentra en la Selección Colombia disfrutando de su éxito deportivo y lejos de las terribles consecuencias de la violenta Operación Orión en la cual muchos jóvenes de la Comuna 13 de Medellín perdieron la vida. La presencia de Quintero en la selección es motivo de celebración, ya que ha brindado grandes alegrías al país en los últimos partidos disputados y los emocionantes encuentros en Rusia 2018, en los cuales anotó un increíble gol de tiro libre contra Japón, así como destacadas actuaciones frente a Polonia y Senegal, demostrando ser el socio ideal de James Rodríguez en el mediocampo y realizando brillantes pases entre los defensores contrarios.

Juan Fernando Quintero
Foto: AFP Juan Fernando Quintero

Sin embargo, la vida de Juan Fernando no ha sido siempre llena de felicidad. A temprana edad, perdió a su padre en hechos confusos que se asemejaban al doloroso fenómeno de los Falsos Positivos. Además, cuando estaba a punto de cumplir diez años, el Ejército Nacional y los paramilitares de las Autodefensas Unidas de Colombia llegaron a la comuna 13 de Medellín. Durante tres días, se produjo un enfrentamiento cuerpo a cuerpo con los miembros de las FARC, dejando un impacto profundo en la población.

La Operación Orión fue una de las incursiones militares más fuertes realizadas por el Ejército en Medellín en 2002, con el objetivo de disminuir la “amenaza terrorista” de la guerrilla. La comunidad recuerda este evento por la gran cantidad de agentes involucrados, el uso de ametralladoras, fusiles, helicópteros artillados y francotiradores, así como por las detenciones arbitrarias, torturas, desapariciones y allanamientos ilegales llevados a cabo. Aunque se capturaron 355 personas, solo dos fueron condenadas.

Durante la Operación Orión, los paramilitares señalaban al Ejército a cualquier persona acusándola de ser miembro de la guerrilla, lo cual resultaba en su eliminación. Esta estrategia buscaba mostrar los resultados de la política de “Seguridad Democrática” implementada durante el Gobierno de 2002 a 2006, tal como lo confesó el jefe paramilitar conocido como ‘Don Berna’ en el marco del proceso de Justicia y Paz. Aunque el Estado declaró la operación como exitosa, dejó a la población desamparada y con temor, seguida de la ausencia gubernamental y la influencia de las AUC.

En ese año, el número de desplazados aumentó de “158 personas en 2001 a 1,259 personas en 2002, lo que representa el 42 % del total de la población expulsada de la ciudad de Medellín en ese año”, según el informe del Centro Nacional de Memoria Histórica titulado “La huella invisible de la guerra: desplazamiento forzado en la comuna 13”.

Operación Orión
Operación Orión

Afortunadamente, Juan Fernando Quintero era solo un niño en ese momento, ya que, de lo contrario, podría haber corrido la misma suerte que muchos líderes de la comuna 13 en aquel entonces. Estos líderes fueron estigmatizados, amenazados, perseguidos y desaparecidos bajo la falaz acusación de ser guerrilleros, según la investigación.

En 2002, cuando las Fuerzas Militares llegaron a la comuna, Quintero tenía apenas dos años para ingresar al Envigado Fútbol Club, y finalmente, a través de una combinación de balones, pobreza y balas, logró dar sus primeros pasos en su carrera como futbolista profesional en 2004. Posteriormente, vistió las camisetas de Atlético Nacional, Porto de Portugal, Independiente Medellín, River Plate, hasta finalmente llegar a donde se encuentra hoy en día, Racing de Avellaneda de Argentina.

Su historia es un ejemplo inspirador para los jóvenes de la Comuna 13, un lugar donde en algún momento de la historia convergieron las FARC, el ELN, los paramilitares, las milicias urbanas y las bandas criminales, debido a la ausencia del Estado y la casi inexistente presencia de la fuerza pública, la cual afectó a todos, incluyendo al entonces infante crack.

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