Escalofriante caso: mujer dueña de una funeraria guardaba oscuro secreto en su casa
Esto se sabe de la impactante situación que ha causado conmoción y fuertes críticas, además de afectar a muchas familias. ¿Qué pasó?
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La directora de una funeraria en Leeds, Inglaterra, Amie Upton, está en el centro de una polémica tras descubrirse que mantenía los cuerpos de bebés fallecidos en su casa, una situación que ha causado conmoción y fuertes críticas. Según familiares de los niños y reportes de medios, Upton llevaba los cadáveres a su vivienda en lugar de conservarlos en un establecimiento adecuado, colocándolos en cunas o sofás y haciendo que pareciesen:
“Ver dibujos animados” mientras ella les ponía la televisión o les leía cuentos.

Este método, pensado aparentemente como un cuidado personalizado, fue profundamente rechazado por los padres, quienes además denunciaron las condiciones insalubres y desordenadas del lugar.
La historia salió a la luz cuando Zoe Ward, una madre que perdió a su bebé Bleu a las tres semanas de nacido, visitó la casa de Upton y encontró al cuerpo de su hijo sentado en una hamaca en la sala, frente al televisor con dibujos animados. Además, vio otros cuerpos de bebés muertos en el mismo sitio, lo que la llevó a sentir horror y repudio por el trato dado a su hijo. De manera similar, otros padres pidieron los servicios de la funeraria Florrie’s Army, creada por Upton, y al reclamar encontraron que sus hijos no se encontraban en una funeraria profesional, sino en la casa de la directora, en condiciones que no garantizaban una adecuada conservación, con olores fuertes y sin refrigeración apropiada.
Pese a que la policía de West Yorkshire realizó investigaciones desde 2021 sobre las prácticas de Upton, no se pudieron identificar delitos. Sin embargo, el caso puso en evidencia la falta de regulación en el sector funerario en Inglaterra y Gales, donde no existen requisitos legales estrictos para operar servicios funerarios ni para el manejo y almacenamiento de cadáveres. En respuesta, las autoridades hospitalarias limitaron el acceso de Upton a las salas de maternidad y morgues para evitar que siga accediendo a lugares donde se atienden fallecimientos infantiles.
Amie Upton explicó que su funeraria nació a raíz de una tragedia personal, la pérdida de su propia hija, y afirmó que mantiene los cuerpos en su casa para asegurarse de que nunca estén solos ni sean descuidados, enfatizando que siempre les daba “amor” y atención. No obstante, su manera de trabajar generó indignación entre las familias que confiaron en ella, quienes ahora exigen mayor control y transparencia en el manejo funerario de sus seres queridos. Este caso ha abierto un debate sobre la necesidad de reglamentar mejor el sector y proteger a las familias en duelo de situaciones similares.