Un reportero del programa “Los Teloneros” tocó la lava del volcán de La Palma, en España, quemándose en plena transmisión en vivo.

El periodista terminó hiriendo una de sus manos cuando trataba de mostrar los vestigios que dejó el magma en las Islas Canarias.

“Está súper caliente. Por dentro está al rojo vivo (…) por primera vez tocando una piedra recién hecha al horno”, dijo mientras se acercaba.

Este fue el comportamiento imprudente que resultó quemándole la palma de la mano.

Según la AFP, la erupción, que no ha dejado ningún herido ni ningún fallecido, obligó a evacuar a alrededor de 6.000 de los 85.000 habitantes de la isla.

Los daños materiales son, sin embargo, cuantiosos: la lava ha destruido 870 edificios, además de recubrir 358 hectáreas de terreno, según el sistema de medida geoespacial Copernicus.

Después de haber recorrido seis kilómetros durante los primeros días de la erupción, el ardiente flujo de lava alcanzó el mar finalmente en la noche del martes al miércoles, generando grandes cantidades de humo y gas tóxico.

Para evitar intoxicaciones, se estableció un perímetro de seguridad de unos 3,5 kilómetros, además de una zona de exclusión marítima de dos millas náuticas.

La concentración de dióxido de azufre aumentó en las últimas horas en Tazacorte, el municipio más próximo, adonde la lava llega al Atlántico, mientras las partículas de ceniza han ido  ganando densidad en toda la zona.