La polémica victoria del Unión Magdalena 2 – 1 ante Llaneros, sigue generando polémica y rechazo a nivel mundial.

El pasado sábado 4 de diciembre se vivió una situación insólita en uno de los partidos que definía a uno de los equipos ascendidos a la primera división del fútbol colombiano.

En Villavicencio, Llaneros disputaba un crucial encuentro junto al Unión Magdalena; ambos conjuntos se enfrentaban con la posibilidad de lograr su ascenso, mientras se encontraban pendientes del resultado del partido que Fortaleza, líder en ese momento, disputaba en Bogotá.

Aunque el equipo local estaba ganando, y necesitaba varios goles más para lograr su objetivo, en el minuto 95 estos recibieron el gol del empate por parte de su rival. El escándalo vino un minuto más tarde cuando estos dejaron que el club de Santa Marta convirtiera un gol más que le daba la victoria y su cupo a la primera A.

Dicha victoria generó todo tipo de rechazo y versiones en donde afirmaban que Llaneros había vendido su partido ante el Unión Magdalena, afectando a Fortaleza.

Sin embargo, el técnico del equipo, Wálter Aristizábal, justificó este gol de la manera menos pensada.

Según el entrenador, tras el empate sus jugadores recibieron un bajón anímico que los hizo desistir de jugar con más ánimo.

“En ese minuto, cuando nos empatan, se cambian los papeles y nosotros necesitábamos 5 goles, anímicamente qué podíamos pedir. En ese momento la parte anímica y emocional es bien compleja”, dijo el técnico de Llaneros.