Si usted es de los que sospecha que el dinero de la mendicidad se usa para consumir droga, puede que lo crea porque lo ha escuchado o quizá, lo ha visto.

Ver a una mujer en la calle, sola, con niños en brazos y pidiendo dinero para poder alimentar a sus hijos o para pagar la noche de la habitación que tiene alquilada, lamentablemente, es una realidad ‘normal’ en Colombia.

Y se dice ‘normal’ porque es algo a lo que la mayoría de personas que viven en este país se han ‘acostumbrado’ a vivir con ello, ya sea ignorándolo o quizá haciendo un aporte en dinero o en especie.

Pero lo cierto es que desconocemos lo que hay detrás de muchas de estas historias y aunque algunas de ellas puedan ser verdad, otras sencillamente dejan abierta la gran mentira de cómo los niños son usados para fines de otro tipo.

Este fue el caso de un video viral expuesto en redes sociales en el que se ve cómo una joven madre, que sostiene a su bebé de aparentemente no más de un año, se dispone a pedir dinero en la calle.

Sin embargo, nunca notó que había un hombre que la estaba grabando y siguiendo en cada uno de sus pasos, donde quedaría al descubierto la mentira.

Aparentemente, luego de recolectar una cantidad de dinero, la mujer se encuentra con el que se presume sería su pareja y quien, minutos atrás se habría encontrado con un hombre para hacer un ‘negocio’.

En el encuentro, el sujeto le quita el dinero que tenía y luego se dirige nuevamente hacia el hombre motorizado, con el que intercambia lo que sería droga y que luego, sin disimulo alguno, el sujeto consume intentando esconderse en un árbol.

Luego regresa con la mujer, sostiene la bebé, le entrega el segundo paquete y ahora es el turno de ella para poder ingerir lo que sería la droga.

El hombre que graba cada minuto del suceso, relata lo que ve, mientras se esconde para no ser descubierto, pero pone en evidencia cómo la gente da el dinero para la mendicidad que termina siendo usado para consumir droga.

El video se hizo viral gracias a una página de Facebook regional, Ecos del Combeima, en el que la gente también coincide en afirmar que la mendicidad muchas veces termina siendo una estafa:

“Existe casos en el que los alimentos que les das lo venden o la ropa tambien, que pesar porque uno lo hace de buena fe 😔”, señala una usuaria.

Mientras otros hablan del futuro que tendrá la pequeña con unos padres así:

“Hacerle restablecimiento de derechos a esa niña, pobre criatura que futuro podrá tener con esos padres. Hacer la denuncia ante icbf”, reclaman.

No sobra decir que a diferencia de este caso en el que el dinero de la mendicidad se usa para consumir droga, existen otros relatos.

Muchos de ellos pueden ser casos que sí son reales y que, quizá por eso mismo, es preferible ayudarle a estas familias con comida, directamente o comprándole lo que ellos puedan necesitar.