25/10/2017

Las infecciones respiratorias son enfermedades que pueden ser leves, como un resfriado común, o comprometer la vida en el caso de una neumonía severa o en un niño una bronquiolitis severa.

Enfermedades que se presentan por algunos factores: época de invierno o bajas temperaturas y por culpa de gérmenes del ambiente, como lo explica Óscar Barón, neumólogo pediatra de la Fundación Neumológica Colombiana, “los picos respiratorios en climas como Bogotá son más o menos definidos hacia abril, mayo y octubre y noviembre pero virus hay circulando todo el año”.

Si una persona ha tenido contacto directo con alguien con una infección respiratoria, entre 24, 48 horas y casi una semana después pueden comenzar los síntomas, en adultos se presenta flujo nasal, estornudo, congestión nasal, fiebre y tos. En niños es importante detectar signos de dificultad respiratoria como lo son, aleteo nasal, frecuencia cardíaca aumentada, hundimiento de costillas y fiebre.

Hay que diferenciar entre un resfriado que es un episodio simple con congestión nasal, pero no hay malestar general, en cambio una gripa que técnicamente es la influenza se presenta con malestar general, escalofrío, dolor de cabeza, incluso diarrea, vómito y tos intensa.

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Hay que estar atento a los síntomas y si es un niño con resfriado, pero la  condición del niño en general es buena se puede manejar en casa. Como las indicaciones del especialista; “mantener un buen estado de hidratación, descongestionar la nariz con suero fisiológico y manejar la fiebre con acetaminofén a dosis usuales. Ya en estado clínico con mayor dificultad respiratoria y tos intensa, es un paciente que amerita valoración médica para determinar su condición real.

Por eso, es importante seguir medidas de prevención; lavado de manos, no exponerse a corrientes de aire frío, mantenerse hidratado y vacunarse una vez al año contra influenza, sobre todo en menores de 2 años, mayores de 65  y personas con factores de riesgo.

Ximena Bedoya – CM&