Mientras alimentaba a mi bebé con lo más orgánico, matándome para que durmiera bien y tuviese amigos, me fui descuidando, a tal punto de perderme a mí misma. Decidí volver a ser mi prioridad. Y este acto egoísta se convirtió en un cambio generoso para mi familia que me apreciaba más sana y feliz. 

Por: KNOWMORE