Por lo menos dos grupos de accionistas de Netflix demandaron a la empresa al considerar que los «engañó» con unas proyecciones de nuevos clientes muy superiores a las que terminaron produciéndose, según muestran los documentos judiciales publicados.

En ellas alegan que la empresa con sede en Los Gatos (California, EE.UU.) se saltó las reglas de la Comisión del Mercado de Valores estadounidense (SEC, por su sigla en inglés) al no informar con antelación de que las expectativas no se iban a cumplir, algo que sólo se conoció la semana pasada al presentar resultados.

El pasado miércoles, Netflix dio a conocer sus resultados correspondientes a la primera mitad de su año fiscal 2019 y, en particular, de su segundo trimestre, en el que la firma sólo logró 2,7 millones de nuevos suscriptores a nivel mundial, poco más de la mitad de los 5 millones que había dicho esperar.

Además, por primera vez en ocho años, la plataforma de entretenimiento perdió suscriptores en Estados Unidos, su primer y mayor mercado, lo que desató el pánico en la bolsa y, en las operaciones electrónicas posteriores al cierre de los parqués, sus títulos se desplomaron un 13 %.

Los inversores demandantes sugieren que esta caída en picado del valor de sus acciones podría haberse evitado o mitigado sustancialmente si la empresa hubiese avisado con antelación de que las cifras estaban siendo peores de lo esperado y de que probablemente no se iban a cumplir las proyecciones.