En medio de una situación de cuarentena que ha sido bastante difícil en la que, adicionalmente hay una mayor percepción y situación de inseguridad, aquí le compartimos un truco de defensa propia con una llave.

Siendo que se trata de un objeto cotidiano y con el que saldríamos a la calle ya sea para un evento o simplemente a comprar algo a la esquina, puede convertirse en un mecanismo a la hora que alguien decida atacar.

El problema es que la técnica no se ha difundido de manera correcta, ya que por falsas imágenes y videos, se cree que al poner las llaves en modo “Wolverine”, es decir, una entre cada dedo, quedan como unas garras para hacer daño al agresor.

Pero… no. Haciendo esto aumenta las probabilidades de infrigirse daño a sí mismo y no le dará el tiempo suficiente para realmente impactar a otra persona.

Entonces, este truco de defensa propia con una llave tiene su clave: “el borde cerrado de las llaves probablemente nos desgarre la piel entre los dedos cuando comencemos a golpear con ellas. El dolor agudo de ese corte hará que abramos la mano inconscientemente y reduzca la potencia de cualquier golpe que podamos dar”, señala Gizmodo.

La técnica correcta de defensa propia con las llaves

Realmente no tiene mayor ciencia más que ser precavido y rápido a la hora de hacer el movimiento. La idea es, justamente, invalidar las acciones del contrincante para que se tenga el tiempo suficiente de salir del peligro.

Entonces, este truco de defensa propia con una llave funciona de tal manera que causarán un dolor específico en el atacante.

El experto en defensa, Chris Moran, de JKD en New York, señala que la técnica limita a una persona “a golpear en la mecánica de los golpes”. Sugirió dos formas de sostener sus llaves dependiendo de las que tenga, y luego atacar a un agresor como si estuviera “dibujando una ‘X’ con la mano para atacar”.

  1. Agilidad en el movimiento: procure tenerlas a su alcance en un bolsillo de fácil acceso o, como muchas personas acostumbran, con una cadena o correa que estén atadas a un bolsillo.
  2. Correcto agarre: tal como si las fuera a ingresar a una puerta, apunte una o varias hacia el atacante y deje otras en la parte trasera de su mano.
  3. Apuntar adecuadamente: procure atacar en un lugar que pueda ser una debilidad para la otra persona, que evite el rebote del objeto para que no le haga daño.

Crédito: Chris Moran/LifeHacker