El video de un hombre que hizo un escándalo en plena jornada de vacunación colectiva se ha convertido en viral tras su reacción al momento de recibir el medicamento.

El evento sucedió en Chihuahua, al noroeste de México, en medio de una jornada de vacunación contra la COVID-19 que se estaría adelantando por parte del gobierno de ese país para jóvenes entre los 18 y 29 años.

De esta manera, se habría dispuesto de un sitio lo suficientemente grande como para albergar a una gran cantidad de personas, manteniendo el distanciamiento social, pero a la vez permitiendo una solución rápida masiva.

En dicho video, se puede ver cómo un chico de camiseta verde mira a las enfermeras inyectando a una mujer que está frente a él, por lo que asume que pronto será su turno.

Este mira de reojo y, cuando llegan las profesionales de salud, pregunta: “¿Me la pueden poner en la pompi?” a lo que la enfermera dice que no. Entonces, se empiezan a escuchar unos gritos que, según algunos, parece como su estuvieran pegándole o como si se estuviera bañando con agua fría.

Lo divertido del asunto es que la enfermera ni siquiera lo había tocado y su grito hace que ella se asuste:

“No, échele, échele. Hágale rapidito”, le dice el chico, que fue reconocido como Tony Bueno.

En un nuevo intento, este se cubre los ojos y sigue gritando a medida que siente que pronto lo inyectarán. La enfermera solo se ríe y cuando él se descubre, le pregunta “¿Ya?”. Ella le dice que no, pero lo distrae.

Al verlo desprevenido, le pone la vacuna rápidamente y luego de un grito profundo se escuchan aplausos en medio del lugar.

El dueño del video, Sebastián Bueno, que capturó el momento exacto en el que este hombre hizo un escándalo en plena jornada de vacunación, es su hermano.

La chica que estaba frente al hombre es Luna Chavira, quien también subió en su cuenta el video, para obtener un plano más cercano del momento, ya que ella también lo grabó.

A la fecha, el video es viral y acumula en TikTok más de 42,7 millones de reproducciones y 4,3 millones de likes, con más de 53 mil comentarios entre los que la gente habla del noble gesto al aplaudirlo, así como también reflexionan sobre la fobia las agujas:

“Parece gracioso, pero para los que padecemos ese miedo, ese terror a las inyección, es un penar muy feo. En lo personal trato de controlarlo”, dice Lunita24cherry.

Otros son más graciosos cuando dicen que es un “chico de la generación cristal” o que se preocupan por la reacción de la enfermera:

“Oigan, pero alguien se fijó en lo bonita que está la que vacuna al chavo? Así sí dejo que me inyecten”, dijo el_vic01