El triunfo de la cinta de Peter Farrelly, una historia de la vida real sobre un pianista negro y homosexual que realiza un viaje por el sur de Estados Unidos en plena segregación de los años 60 con su chofer ítalo-estadounidense, desató una avalancha de críticas por ser una «explicación blanca» de temas raciales.

En el teatro Dolby, donde se entregaron los premios Óscar el domingo, Spike Lee trató de abandonar la sala, rojo de rabia, al escuchar al ganador. El veterano director de «Infiltrado en el KKKlan», que también optaba al máximo premio, acabó quedándose, pero dio la espalda al escenario durante los agradecimientos, según varios periodistas presentes en el lugar.

Consultado sobre este premio luego, tomó un sorbo de champán y pidió la «siguiente pregunta», antes de insinuar que había sido una mala elección por parte de los casi 8.000 miembros de la Academia del cine de Estados Unidos.

«Un buen año en varios frentes» 

Justo antes de que «Green Book» le aguara la fiesta a más de uno, el Óscar mostró signos de avances desde el desastre del #OscarsSoWhite (Óscar demasiado blancos).

Publicidad

Fue el Óscar de Alfonso Cuarón, que empacó en la maleta tres estatuillas , Mejor Dirección, Película Extranjera y fotografía, con su drama autobiográfico en blanco y negro ‘Roma’, que además puso entre las nominadas a mejor actriz a Yalitza Aparicio, una maestra de origen indígena que nunca antes pensó en hacer cine.

Los dos premios de actuación de reparto fueron para dos actores negros, Regina King y Mahershala Ali, que además es musulmán. Y el de mejor actor para Rami Malek, hijo de inmigrantes egipcios.

Además, dos mujeres negras, Hannah Beachler y Ruth E. Carter, se llevaron por primera vez premios en categorías como diseño de producción y de vestuario.

«Hemos hablado mucho de diversidad. Se han hecho progresos, pero los latinoamericanos en Estados Unidos, los chicanos (estadounidenses de origen mexicano), están verdaderamente mal representados», dijo Cuarón a periodistas.

Darnell Hunt, profesor encargado del Informe de diversidad de la universidad UCLA en Los Ángeles, coincide con el realizador mexicano. «Se extiende principalmente a la comunidad afroestadounidense, no vemos el mismo grado de inclusión y reconocimiento a otros grupos poco reconocidos como los latino-estadounidenses», dijo a la AFP.

«Fue un buen año en varios frentes», acotó sin embargo. «Comparado con hace cuatro años, vemos progreso».

«Sinfonía de mentiras» 

«Green Book» narra la amistad de la vida real entre el célebre pianista Donald Shirley y su chófer personal Tony «Lip» Vallelonga.

Hunt se dijo «perplejo» de que «el protagonista sea el chofer blanco». «Es una especie de traición a la historia y al legado y realmente perdieron la oportunidad de explotar eso con el personaje de Ali».

Fue la misma crítica que hicieron los miembros de la familia Shirley, que calificaron la cinta como una «sinfonía de mentiras». «El 85% de los miembros de la Academia son blancos, el 70% hombres y con una edad media por debajo de los 55 años. Esto explica sin duda la victoria de ‘Green Book’ en los Óscar», opinó en Twitter el comentarista de televisión Wajahat Ali.

Galardonado con su primer Óscar competitivo, por guión adaptado, Lee reconoció sin embargo que bajo el movimiento «#OscarsSoWhite» («OscarsDemasiadoBlancos»), la ceremonia había «ganado en diversidad».

Ganó no solo King, Ali, Malek o Cuarón… fue además el primer Óscar para una producción de Marvel y lo hizo con «Pantera Negra», la taquillera cinta enfocada en un superhéroe negro.

«Las nuevas reglas de apertura e inclusión de la academia abrieron el premio a voces que no se escuchaban. Será sumamente interesante observar en los siguientes años cómo ‘el cine de Hollywood’ responde a esta tendencia», dijo a la AFP la profesora Annemarie Meier, una crítica de cine y profesora universitaria en Guadalajara.

Con información de AFP