“Odio ser madre desde que salió la cabeza de mi hija, durante el parto. En ese momento, me preguntaba si no había vuelta atrás, pero no funcionó”, asegura Karla Tenório, actriz que encendió la polémica en Brasil.

La mujer de 38 años, madre de Flor Inae de 10 años de edad, dice que tras el nacimiento de su hija empezó a experimentar síntomas de arrepentimiento y frustración.

“Tuve una complicación en el parto, porque tenía la mano en la cabeza y fue un proceso delicado dejar el resto de su cuerpo. Fue entonces cuando lo lamenté”, afirma la actriz.

Sin embargo, Tenorio dice que sus sentimientos de arrepentimiento no impiden que ame a su hija, pero considera que es necesario romper con el paradigma de que una mujer se realiza en la maternidad.

“Es necesario acabar con el lado romántico de la maternidad, que es muy dañino para todas nosotras, que causa tristeza, depresión y muerte”, dice la mujer en un perfil para el portal ‘Universa Uol‘.

¿Por qué tuvo a su hija?

Karla explica que no quería ser mamá, pero al casarse cedió a “un testamento” que no era suyo.

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Y, aunque planificó durante dos años el nacimiento de su hija, cuando ocurrió el alumbramiento nada de lo que había leído se reflejaba en lo que vivió.

“Tuve una complicación en el parto, porque (la bebé) tenía la mano en la cabeza y fue un proceso delicado dejar el resto de su cuerpo. Fue entonces cuando lo lamenté”, puntualiza la actriz.

Posteriormente, Tenório afirma que pasó por una “depresión posparto”.

“En la psicosis, se pierde la noción del tiempo, se desconecta del mundo, se convierte en un cuidador excesivo”.

En su perfil, Karla explica que los síntomas de arrepentimiento materno son: “la frustración, el sentimiento de que la vida se acabó, el abandono, el desánimo para desarrollar nuevos proyectos de vida”.

Como consecuencia, la mujer tardó diez años en admitir su arrepentimiento que, asegura, estuvo acompañado de una difícil separación del padre de la niña.

Con esa experiencia, y tras unirse a un colectivo de mujeres en 2017 en el que descubrió que no era la única arrepentida, decidió crear el movimiento “Madre arrepentida”.

Aunque admite que no quiso tener a su hija, aclara que Flor Inae es “un caso exitoso, porque es una niña obediente, buena gente, que tiene valores y la amo”.

En día pasados, cuenta la escritora, le preguntaron si habría abortado, a lo que respondió que nunca lo hubiese hecho en ese momento porque venía de una familia religiosa.

¿Qué es “Madre Arrepentida”?

Karla Tenório explica que el objetivo de este colectivo es combatir un dogma en el que la mujer se ve obligada a volcarse al cuidado de ese nuevo ser.

Ella lo define como “la construcción social, basada en la ética cristiana, de que la mujer tiene un amor incondicional por su hijo, que es imagen y semejanza de la Virgen María; esta idea de que cuando te conviertes en madre pierdes tu sexualidad, te vuelves por completo al niño, al trabajo doméstico y al cuidado”.

Así las cosas, sus intenciones son “avisar” a las mujeres que aún no han tenido hijos, o a las que están pensando tener, sobre lo que en realidad es el concepto de maternidad.

Actualmente, a través de redes sociales busca escuchar testimonios de otras madres, dice ella, para que su hija tome una decisión real y consciente si desea concebir.