Se acerca Halloween y con esta fecha las historias paranormales como la de ‘La Pascualita’.

Cuentan los medios mexicanos que a Chihuahua llegó en 1930 un hermoso maniquí que llamó la atención de gran parte del pueblo.

Pues sus rasgos eran muy similares a los de una persona; los dedos, las arrugas y hasta la forma de sus ojos.

Algunos registros indicaron que el maniquí fue llevado desde Francia por Pascualita Esparza Perales de Pérez, quien, en ese entonces, era la dueña de la tienda de ropa ‘La Popular’.

Los visitantes que llegaban a la tienda, para ese entonces, notaron que el maniquí de ‘La Pascualita’ era físicamente parecido a la hija fallecida de Esparza Perales de Pérez.

 

 

 

Desde entonces se comenzó a especular que la empresaria había embalsamado a su hija muerta y que la estaba usando de maniquí.

La teoría cogió más fuerza cuando se enteraron de que la joven hija de Esparza Perales de Pérez, que estaba a punto de casarse, murió por la picadura de un alacrán.

Tras el repentino suceso, su madre nunca pudo separarse de ella por lo que la embalsamó y la puso en una vitrina.

Al cumplirse 91 años de ‘La Pascualita’ aún sigue conservándose intacta en la vitrina del almacén ‘La Popular’.

Pese a que la tienda ha cambiado de dueños, el maniquí es usado como un exhibidor de vestidos de novia.

A raíz del atractivo que ha tenido para los visitantes, los dueños de ‘La Popular’ crearon una cuenta de Instagram donde comparten imágenes de ‘La Pascualita’.

 

 

 

Fotos de ‘La Pascualita’, maniquí que reposa en Chihuahua: