La Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (Farcse estrena en las urnas como una fuerza de izquierda que aún tiene pendiente confesar sus crímenes y reparar a las víctimas. El pacto, que establece un sistema especial de justicia que deberá entrar a operar este año, le garantiza 10 de los 280 escaños que conformarán el próximo Congreso.

Sin embargo, la Farc tiene que acudir a las urnas y ninguna encuesta proyecta una votación suficiente para aumentar esa representación. Para Carlos Arias Orjuela, consultor político y docente de la Universidad Externado, la Farc “A pesar de que muy seguramente no van a sacar la votación que ellos esperan, lo que está en juego es el posicionamiento y la posibilidad de contarse con miras a su verdadero interés político: las elecciones para alcaldes y gobernadores en 2020”.

La Farc cedió más espacio al retirarse el 8 de marzo de la campaña presidencial a raíz de la situación de su líder y candidato, Rodrigo Londoño, internado en una clínica en Bogotá por problemas coronarios.